domingo, enero 30, 2011

Somos Para Ser Otros


Parece que Ricardo Givenchy esta viendo abrirse el cielo para hacerse la luz, por el momento, se deja de oscurantismos de puerto, de fantasmas góticos, de mujeers sacadas de delirios con los dioses por el caballo de Troya, de problemas con la muerte, enfrentamientos con Caronte y la Santa Compaña y ve hacerse un poco de luz en su universo tétrico y poético al mismo tiempo.


Esta temporada no son princesas de cuento, no es Rapuncel, ni albérchigos en la tierra de una bruja ni historias de hadas, ruecas y pájaros risueños que bordan para la princesa cautiva trajes de novia de oro que al mismo tiempo van haciendo mella en el tiempo porque son, en realidad, esqueletos fantasmagóricos que convierten a la blanca y virgen novia en un cadáver.

La Alta Costura de su verano es mucho más luminosa y atrevida, la inspiración es lo absurdo y lo fantástico. Aquello que decía Calderón con lo de la vida es sueño, aquello que citaba Shakespeare sobre el ser y el no ser y todo el dolor y la furia narradas por un idiota. Hoy, las princesas son vengadoras, las tímidaas y melancólicas flores de loto se convierten, por arte de magia, por arte de lo exótico, en delirantes superheroínas que viven en el plano onírico, como si fueran otro ser, una ninfa, una ninfea, un hada del destino...

Llevaba razón Miuccia Prada cuando dijo "femeninas pero no débiles".
Parece de hielo, pero es de hierro.

miércoles, enero 26, 2011

La Hierba Del Vecino A Veces Es Más Verde


A mucha gente le encanta Armani, le ponen la etiqueta de elegancia cómoda, no snob sino refinada y se quedan tan anchos. Armani, que siempre estuvo "picado" con eso de no tener línea Alta Costura pero vender flores y bombones con su nombre al más puro estilo de vida -atodotren- se desquitó cuando anunció que él también lo haría. No era Valentino, que presentaba la Costura en Roma porque él lo valía, pero que ´para él había un pastel a cortar sin duda alguna. 


A mucha gente Armani les aterroriza. Las armancitas y los armancitos son bombones sosos, sin azúcar, con sacarina que creen que un vestido negro siempre es la mejor opción que un traje de Armani sino Richard Gere en American Gigolo al menos te hace parecer un banquero de primera fila y no un Madoff cualquiera.



Yo no soy ni de unos ni de otros. A veces Armani me espanta, tiene “delirios” que son para echar a correr y no parar y otras prendas con las que uno podría vivir. Tampoco es un “carcamal” que solo se pierde en sus miserias o glorias, de hecho, últimamente, parece que le ha conquistado el espacio.

En su pasada colección de Costura las mujeres se convertían en ejecutivas agresivas de los 80 radiantemente bellas y un poco antes eran mujeres de leyenda, sacadas de un viaje a la Luna y de los amores de la bella con aquel pastor Endimián que dormía y dormía y dormía por ruego dulce de Zeus. Ahora, toma las riendas de la situación.

Parece que se va al espacio, a primera vista se podría pecar de tildar la colección de “futurista”. Pero seamos sinceros, si la moda no trata de la belleza interior tampoco de las apariencias -ja-. Tras todos esos donaires, esas telas de Apolo 12 y esas miradas inexcrutables morbosamente frías hay toda una vida para vivir.


A mi me ha encantando. Me han encantado los trajes, los sombreros sobre todo y algunos colores. Me gusta ver este verde manzana por aquí por allá y esos rosas fresas tan lejos de lo que la gente cree que es Armani en general.

martes, enero 25, 2011

Flores Aún Con Nieve En Mi Jardín, Dior


Nueva colección de Dior Alta Costura para la primavera por John Galliano. No mucho nuevo que contar, las premisas que viene manejando continúan: muchos metros de tela, tul esencialmente, mucha actitud años 40 con la ceja alta y la línea marcada, mucha esposa de millonario, actriz con ínfulas y tacones altos por el escenario entremezclado con rosas del jardín de Dior en Normandía y, esta vez, una paleta dulce, romántica, casi quich que devuelve al mundo de acero y guante de terciopelo tras la Gran Depresión, en medio de una Guerra que se sabe victoriosa aunque desconcertante y tras haber ganado la II Guerra Mundial.


Parece, de un tiempo a esta parte, que a Galliano le interesa la silueta de la flor. Lo que al principio fueron plisados japoneses se han ido convirtiendo primero en buganvillas, luego en rosas centifolias y parece querer volver al lirio o a la cala. Mi voto, sin duda alguna, es para estos blancos secos, pero vivos, casi de escayola, con aristas vivas como las columnas dóricas. Que parecen porcelana o estuco.


Bajo esa premisa parece esculpir Galliano a su mujer: erotismo no tan a flor de piel que por el día sabe lo que quiere y por la noche sabe más lo que desea que lo que quiere como prueban sus románticas faldas de tul, sus dulces vestidos con enaguas, la manga francesa tímida que repta por su brazo, el escote que apenas insinúa, los zapatos de un sorprende tacón moderado para Dior y las flores y las fantasías plúmidas -si se me permite- que pueblan las telas de los vestidos. Puede que por el día no pueda ser Cenicienta pero es una princesa por la noche.

La colección recuerda indudablemente a los Años de Oro de la Costura en los que las modelos de Chanel iban al Ritz y llevaban siempre guantes largos. También recuerda un poco a los tangos, las noches en la Ópera, la jodida clase alta, recepciones en la embajada, roles de sexos, una cierta estandarización y un montón de vanidad, de mal y buen gusto y de peinadores de plata.


Aunque la verdad es que me parece que esta colección se basa en una vieja anécdota, tras la Guerra Mundial, cuando todo el mundo sabía que París estaba destruido en América una editora de revista dijo "traedme una flor de tela de París hecha a mano y sabré que se ha salvado".

Naturalmente, se la llevaron. Y Dior, Chanel II y Balenciaga ocurrieron, igual que florecen las rosas. ¿O no es eso John?

domingo, enero 23, 2011

Un Gesto


Distingo al enamorado por los ojos, al caballo bueno por el diente y a la mujer...
A la mujer yo la distingo por sus gestos. 

miércoles, enero 19, 2011

Entreacto



A veces no nos damos cuenta de la improtancia que tienen las pequeñas acciones que hacemos. No sabemos ni porqué las hacemos. Para mí el verano del Norte de España y de la costa normanda tiene que ver con camisas de rayas marineras, somberitos de paja, barcos muy marineros y velas blancas. También tiene que ver con comer melón cerca de la playa y arroz. Ahora que es aún invierno y casi puedo ver la nieve blanca esperando a la vuelta de la esquina me acuerdo de que pronto se desenrrollará el telón de la primavera.

Pronto volverán las golondrinas de Bécquer y las camisetas de rayas marineras que llevaba Picasso. Porque Diaghilev ya supo con sus Ballets Rusos que solo hay que encontrar lo que queremos arañando un poco. El pobre rico Picasso vestía como un pobre y vivía pobre pero rico con sus telas y sus lienzos y sus ropas blancas y todo aquello. Diaghilev vivió rico y murió muy pobre en la Venecia del  29 con las dos palomas blancas de la Sert y Coco Chanel acunándole en una góndola de la muerte y es que sin duda recordaba que "la vida no es más que un cuento lleno de furia y dolor narrado por un idiota" tal y como dijo Shakespeare y con un telón que entrecierra las diferentes etapas de Picasso como el que abría y cerraba aquel Tren Azul que le arruinó pese a no hacer nada y hacerlo todo según dijo a Alfonso XIII.

domingo, enero 16, 2011

Cisne Negro, Alma De Mujer


Se acercan los Oscar, los Globos de Oro y todo el jaleo de estrellas en fila de uno, con trajes de noche sacados de la colección del 2022 para que sean más exclusivos y un montón de paletos haciendo cabriolas y demás en la Alfombra Roja -sigh-. No obstante, entre tanto patito feo sin posibilidad de ser cisne aparecen a veces grandes bellezas, hermosas, frágiles, femeninas, delicadas y exquisitas. Una de ellas es Natalie Portmant, gran actriz, niña estrella que no se quedó en la eterna adolescencia y que ha demostrado la dignidad y el talento que tiene en cada producción sin limitarse a lo comercial y probando con el cine de verdad -para mí, bellísima en V de Vendetta con el pelo al rape, como un soldado, haciendo de una Inés del Conde de Montecristo en un Londres orwelliano; regia como alguien imposible encarnando a Amidala en La Guerra de las Galaxias y como un torrente de agua calmada haciendo de Ana Bolena-.


Amén de todo su talento y belleza ha demostrado inteligencia, no sólo con un título universitario -ja- sino como directora encarnando a una judía ortodoxa de Nueva York dedicada a la venta de diamantes y al amor. Pero lo que la trae aquí es su papel protagonista en El Cisne Negro, bellísima y vestida por Rodarte como una bailarina grácil, genial, cruel y... ¿libre?, ¿presa? entre la belleza desgarradora y el duro mundo de la presión de las candilejas.


También el motivo de estar aqúí son los carteles publicitarios de la película. Que, al menos para mí, enraízan con el aire frío y artificial de Metropoli de Fritz Lang en los años 20, con las cosas aquellas del Cantor del Jazz, las bailarinas como Josephine Baker en Francia, y toda la vanguardia en Alemania montada entre un puente y un caballo azul hablando de expresionismo alemán, de maquinismo,de que "un coche de carreras es más hermoso que la victoria de Samotracia", del capitalismo, lo orwelliano, el fin de la civilización y la era del maquinismo frío. También me recuerda a la Rusia Comunista de los carteles primeros de Lenin con sus hordas de soldados rojos entre la nieve fría y el destino negro.


Y el otro motivo por el que hablar de El Cisne Negro es porque esa Alfombra Roja que odio -y mucho- (y que es tan fascinante al tiempo) -y que ha dejado momentos tan buenos en el pasado como a Grace Kelly con un visón, Audrey Hepburn abrazando a su Oscar con el pelo cortito de Vacaciones en Roma o Cher embutida en aquel ensueño y todo aquello. Uno de los momentos fundamentales para mí de los Oscar es el de Hillary Swank con su Elbaz azul tinta. Espero que Natalie Portman, que ya ha llevado Lanvin de Elbaz en muchas ocasiones y que también es judía como Alber Elbaz, vista de Lanvin especialmente cuando en su última colección habla de la tierra de Israel, del exilio babilónico, de un pueblo sin tierra, del desierto, la fuerza de los hebreos, aunque creo que irá de Dior.


Y el motivo no es otro que el ser la nueva cara del perfume Miss Dior Cherie para el que hay menos globos y más acción. Más misterio y menos cursulería aunque igual dulzura. Probablemente vaya vestida de Dior, bueno. Espero que saquen el lado de ella que me gusta. No el de estrella glamourosa sino el de mujer hiperfemenina y fuerte, diminuta y grácil, exquisita, tierna, sencilla, chic e interesante. Este erotismo me habla de profundidad y el de Maryna Lichuck me hablaba de adolescencia y anfetaminas de color de rosa. No sé con cual me quedo, pero este Miss Dior Cherie es menos L Eau y más intenso.

jueves, enero 13, 2011

El Españolito Fino, Ni Calor Ni Frío


La España Fina y el buen gusto de toreros, mujeres de Romero de Torres y machos cabríos. lejos de la España de pandereta, del colorido español folklórico y de la jarana y picos pardos, Loewe enseña en su nueva campaña una oda a lo nacional algo distinta de a lo que nos tienen acostumbrados. Él racial, ella na Ava Gardner, bella y animal, poderosamente sexual y con magnetismo.


Se trata de lo patrio, los iconos, los tiempos y de los renegados. Los franceses son chovinistas, los ingleses tienen el humor inglés y expoliadores repartidos a lo largo de los siglos y los españoles tienen... desidia. Como dirían del cine español "el problema no es otro que la falta de talento". A "puñaos" si es por ser castizo.


Aunque no es así en este caso porque hay una pasión en celo en él. No en ella, que es fría y agarra más su bolso que el destino. Sino en el varón y el cielo azul de España, lejos de ese de Velázquez y los madriles y mucho más al sur. La espalda curtida por el sol, la verja de forja, aún aquello de la vieja honra, la pata quebrada y el atada a la cama. Aunque en este caso, todo es por placer.


Es difícil en nuestra sociedad encontrar hombres hombres y mujeres mujeres en la publicidad y en el mundo de nuestras aspiraciones. No obstante, si ella es la Daria de Vogue Paris española, mucho más sexual y carnal y más sugerente y explícita que fría y solitaria. Solo tengo ojos para él.

Andrés Velencoso, sí, que siempre tiene mi admiración, vuelve a sacar España de dentro. Ya no es ni Apolo ni Febo, sino un republicano, de esos de la II República, un rojo nacional, un orgulloso ejemplar hispano que bebe vino y vive y muere con un charco de sangre del mismo color que un Rioja. Tiene presencia su figura, las manos de chulo, la espalda de camarada y la mriada limpia de quien se busca al vida con una maleta recorriendo los caminos desconocidos del Señor.

Y es que al fin y al cabo, ¿por qué no?

martes, enero 11, 2011

Víctimas De La Moda, De Veras


Hay quien se sorprende porque Chanel diseñara un mundo negro para joder a las mujeres -según sus propias palabras-. Pero, personalmente prefiero sorprender por otras cosas. Las teorías psico-históricas de la moda están muy bien pero es mejor dejárselo a los "expertos" -aka no bloggers- porque esto es lo que es. Siempre me sorprendo con Yves Saint Laurent.

El argelino es uno de mis diseñadores fetiches, hay algo muy próximo en YSL a mi idea del glamour. Y no sólo por ese logo tan maravilloso sino por su amor por el tiempo perdido. El smoking del viejo maestro es, sin duda, una revolución en la moda. Su fiera con la sahariana, la escotepa y el sombrero de paja son un hito estético del poder que dio a las mujeres. En sus últimos años, Saint Laurent se dejó camelas no por las mieles del éxito sino por las mieles de la vejez que hacen que uno sueñe con las flores de la primera infancia y los colores pastel del cielo de Orán.

Pero yo, sin duda, me quedo con su sentido del color.
Azul cielo, púrpura y amarillo.

domingo, enero 09, 2011

Fashion Victims


Nadie habla del lado sórdido de la moda,

"Los pobres venden droga para comprar zapatillas Nike
y
los ricos venden zapatilals Nike para comprar droga".

Aún peor, nadie habla del lado triste de la moda,

"En Japón, hay jóvenes de 20 y 30 años que se prostituyen por la noche
para lucir bolsos de Louis Vuitton durante el día.
Algunos hombres compran en máquinas expendoras de la calle ropa interior -aka bragas- usadas"

martes, enero 04, 2011

Reyes


Es gratificante recibir regalos.
Sin duda.
Lo más significativo de las grandes marcas de lujo es la forma de envolver.
En Hermés es todo naranja.
En Chanel, el papel de seda blanco y negro, la cinta estampada y la bolsa rígida son la clave.
Y en Cartier hace años envolvían los accesorios de oro con pétalos de rosa y canela.

Y bueno, si todo el mundo sabe que el mejor regalo viene en la caja más pequeña... la azul de Tiffanys es, sin duda, la mejor.