domingo, noviembre 30, 2008

Un Emblema


¿Cuál es la diferencia entre una tienda y un emblema? Probablemente es algo parecido al símdrome que experimenta Holly Golightly cuando va a Tiffany. Un templo de salvación en el que todo es posible pero nada le es permitido. Ésa sensación es compartida cuando la gente entra a una tienda de lujo. Los dependientes son altivos, poco amables y, como en Gucci, se pelean por ser nombrados La Tienda Más Antipática Del Mundo (premio que se llevó Gucci en NY). ¿Por qué? Porque el lujo no es cercano y no es para todos. Porque el lujo es un mundo muy limitado. Yo no lo comparto en su totalidad el concepto de mala educación, el síndrome de la dependienta malvada -una muerta de hambre que se cree ideal por trabajar en Chanel cobrando menos que si trabajase de secretaria- es una cosa muy curiosa pero sí que comparto el que una tienda de lujo no debe ser una tienda, debe ser un emblema. Un templo.

viernes, noviembre 28, 2008

El Ciclo Infinito


Ésto es Vogue a lo largo de un año. Ésto es la temporada del ciclo de la moda y de las tendencias, el sabor y el ritmo de lo que un genio otorgó su nombre -la ley de Poiret- y, ésto, ésto, es todo y es nada.


Es la mejor forma de definir lo que en nuestros días es la moda. Una sucesión de portadas, de tendencias que puestas en una y vistas con los ojos del tiempo y el análisis de lo global y no lo puntual se convierte en un bestiario de papel, ni siquiera un evangelio de piedra como sería el románico sino un apócrifo evangelio sin ritmo ni concierto, sin más seguidor que el crédulo y el devoto. Sin más víctima que el analfabeto, el iletrado y el pagano.

Ésto es Vogue, lo peor, hermanos, es que ésto somos nosotros. Todos nosotros.

jueves, noviembre 27, 2008

Sueños Lúcidos



¿Qué demonios es la realidad?

La realidad es una dama y un puñado de caballeros.
La realidad es una modelo vestida de Givenchy.
La realidad es una fotografía de moda.
La realidad es una falsedad.

Ella no es una dama.
Ellos no son unos caballeros.
Ella no es una modelo.
Ella no está de Givenchy.
Esto no es una fotografía de moda.
Esto es lo más auténtico.

Esto es un escenario, un montaje, una ficción o, ¿por el contrario es una realidad?

Quizás sólo sea un sueño lúcido porque eres capaz de sentir que estás soñando...

miércoles, noviembre 26, 2008

El Mundo Normal



Hoy me han preguntado que porqué no visto normal. Normalmente cuando me preguntan cosas tontas no contesto pero hoy tenía el día hablador. (Ya, más me refiero que habitualmente -incluso-). Yo he dicho que ¿qué es normal?.

Es mejor escoger la opción de Diana Vreeland: vestir con estilo.

Almas De Ébano

Un hombre descubrió la belleza en color carbón.


Un sólo hombre.


Claro que, más que un hombre era un genio.

martes, noviembre 25, 2008

El Mito De La Caverna, Epopeya A La Tendencia


¿No os habéis dado cuenta de lo triste que es cualquier vestido?

Primero un diseñador, en el mejor caso casi un genio, explora un concepto enraizado en su alma y su interior.

Segundo, se desnuda y lo desvanece. Crea basándose en la extirpación y en el autovaciamiento de su yo inconsciente y de su alma latente.

Tercero, lo plasma. Da forma a una idea y elimina prácticamente todos los matices que dotan a la forma de ser para poder plasmarlo en un papel.

Cuarto, alguien interpreta ese dibujo haciendo que pierda lo poco que quedaba de su realidad de idea.

Quinto, alguien lo corta y lo cose. Une cada silencio y cada vibrato con una máquina o, en el mejor de los casos, a mano agarrando entre manos y piernas cada retazo de tela.

Sexto, se ajusta. Lo ajustan. Al cuerpo de una modelo muerta sin piernas, ni rostro, ni brazos, ni alma, ni sangre, ni vida.

Séptimo, a su costurera se lo arrebatan. Lo tocan, lo estrechan, lo alargan, lo tachan, lo incluyen, lo excluyen o, incluso, lo rasgan.

Octavo, lo fotografían. Ése vestido sólo durará un instante. El de vida encima de una pasarela y el de inmortalidad maldita en los álbumes de fotos.

Noveno, lo deshechan. Ya se ha puesto, ahora o se desmonta o se tira.

Décimo. Porque al final, aquella idea inteligible se convierte en algo sensible que muere.

Un Telón Gris


Diferentes maestros a lo largo del tiempo y de la historia de la fotografñia han demostrado la importancia del atrezzo para crear un mundo onírico, un paisaje en el que sumergir a modelos y creaciones y contar una historia. Pero, ¿No es el mejor fondo un telón gris y el mejor color el blanco y negro?

Constraste. Que brille el alma.

Quizás sea por eso por lo que ya no se hace...

lunes, noviembre 24, 2008

Un Mundo Perfecto


No estoy segura de que exista.
Y si existiese se debe parecer mucho a éste y, debe distar mucho de él.

En un mundo perfecto querría algo imperfecto.
Porque un mundo perfecto sería muy aburrido.
Porque en un mundo perfecto yo no tendría lugar.
Porque un mundo perfecto no encajaría en mí.
Porque ¿qué lugar tendría yo en un mundo perfecto?

Y porque,
¿Por qué demonios iba yo a querer un mundo perfecto?

domingo, noviembre 23, 2008

La Belleza


La belleza es un mito y es una realidad. No cabe duda alguna. La belleza es algo tan abstracto como tan formal y tan subjetivo como real. La belleza es palpable y es latente, se nota y se siente. La belleza es una esencia que se guarda en un sujeto, en un objeto y que es, como dirían los antiguos, "la vida". Para los griegos la virtud, para los cristianos la sangre. Para nosotros lo estimado y lo inestimable pero, ¿existe la belleza?.

Existe un cánon de belleza que se rompe desde la propia fuente. Para Policleto y para Lisipo -las siete y las nueve cabezas respectivamente- la belleza era una medida marcada en el atleta con una naturalidad fisionómica y anatómica que derivaba en la masculinidad de elegancia hercúlea y sin amaneramientos. Para Leonardo, es la proporcion cabalística del cinco como número del hombre, del microcosmos y de la magia blanca. (Esa estrella me tortura). Para Miguel Ángel el hombre se vuelve angélico y no humano, casi un semidios, con esa terribilitá del maestro y esa poesía sacada del mármol. La belleza revelada del arte al mundo.

Pero el cánon cambia, especialmente, cuando llega al terreno femenino. Y la concepción de belleza y la naturaleza divina y humana y la piedad y la impíedad y la moda y el ciclo de las tendencias y el negocio y la fe. Y, entonces, uno puede decir que belleza es, sencillamente, magnificencia del alma.

Sin cánones, sin medidas, sin notas al pie de página. Quizás lo último que dejaron aquellos ángeles o quizás la luz de Lucifer. O, quizás sencillamente, la imagen y semejanza. O, aún mejor, un alivio y una luz en la oscuridad.

sábado, noviembre 22, 2008

¿Eres Tú Mismo?




Es fácil ser cualquier persona, sólo se necesita querer serlo.

Se puede ser mamá a tiempo completo con zapatos bajos, una camiseta de algodón debajo de una blusa holgada y una trencha de Burberry con un bolso clásico y grande, un móvil en la mano y una botella de agua con paquete de pañuelos en la otra. Se puede ser femme fatale a tiempo parcial los viernes y sábados por la noche con una pasada de carmín, los ojos muy cargados y cigarrillos negros y lencería de encaje y zapatos de tacón. Se puede ser dama recatada con falda a la rodilla de color negro ajustada, collar de perlas y blusa blanca y anillo de casada. Se puede ser fashionista de medio pelo pero no se puede tener actitud. Porque el verdadero arte del camuflaje es ser tu mismo.

Con esa se nace. Por eso hay gente que no necesita un disfraz.

viernes, noviembre 21, 2008

Nihilismo


Dicen que en el mundo de la moda sólo una opinión vale la pena, la de Anna Wintour.

El resto viene detrás. Está claro. ¿Y si Vogue USA, Bloomingdale´s y Hollywood lo acatan quién se atreve a alzar su voz? Ahora, si Anna y Carine lo aprueban, basta. El sector conservador, amante devoto de las estrellas, del hot gossip estadounidense, de la Alfombra Roja y de la barra de labios roja con tacones muy altos y pantalones Chino´s en Los Hamptons, da su visto bueno mientras que el sector liberal, neofashionistas, postmodernos, Vogueparisinos, socialités y pseudoconceptualoides, piensa que se ha dado la vuelta a la tortilla y, también lo aprueba. ¿Pruebas? Palestina de Ghesquiére para Balenciaga, ese engendro mutado que pobló las pasarelas, el armario de Carine, las páginas de Vogue USA, los escaparates de Zara y las aceras internacionales. Pijos, conservadores, liberales detodalavida, rojos de corazón (o de sangre), millonarios, aspirantes a estrella, modelos, net-celebrities, no+net-celebrities y pseudo e íntegras fashionistas las llevaron.

La moda, la ropa y la imagen, no se escoge.
Se impone.

La imponen.

¿Dónde quedó la voluntad, el estilo personal y las señas de identidad?

Tampoco hay que preocuparse, "los griegos eran pesimistas porque se sentían libres" y lo decía Nietzsche -mi estimado-.

Y tontos, queridos míos, los ha habido siempre.

Debería dejar de llevarme las manos a la cabeza... Si, son muy divertidos y, además, dan de qué hablar.

jueves, noviembre 20, 2008

I Shop Therefore I Am


Lo cierto es que estoy absolutamente convencida de que el mundo de la moda es lo más estúpido que he conocido en mucho tiempo no sólo porque, parafraseando a Oscar Wilde, "la moda es una forma de fealdad tan horrenda que debe cambiar cada seis meses" -o menos- sino porque la moda se dedica a vendernos algo inalcanzable alegando razones -paradójicamente- de peso y además se dedica a vendernos cosas inútiles, poco prácticas y feas.

La moda se crea como una repulsión, un castigo. Éso es el vestir. Y, no lo digo yo, lo dice el best seller por excelencia, la Sagrada Biblia con la primera empresa del mundo, la Iglesia Católica, como abanderada y secundando la moción. Me he acordado de aquella máxima de Barbara Kruger que, como Duchamp, atacaba al modelo desde dentro.

Que alguien demuestre que la moda no es estúpida y yo le demostraré lo contrario.

Que alguien luego diga que es estúpida y le demostraré lo contrario.

¿Atacamos el sistema con el mismo sistema?

lunes, noviembre 17, 2008

Un Espejo


Un espejo es la división entre nuestro alma y nosotros, la escisión entre lo real y lo aparente o la conexión entre lo aparente y lo inteligible. Un espejo es un monstruo, un alivio o un consuelo. Un espejo es una tiniebla en un día de luz con los silencios del clarooscuro y los andamiajes del contraposto. Un espejo es una luz entre las sombras de la sociedad, un canto a la individualidad y la humanidad, un reflejo eterno, instántaneo, permanente y efímero.

Un espejo es una lámina de vidrio que refleja. Refleja el alma, el rostro, el vestido y el camino que es la vida. Y el tiempo, y la ausencia del tiempo y la fatalidad. El gozo, el suicidio, el castigo y la benevolencia. Insignia traidora, amigo y enemigo, odiado y amado, atractivo y repulsivo, dos opuestos en un mismo plano. Un viaje astral, una sinergia o el brillo del aura. La belleza o la fealdad, la realidad o la mentira.

¿Plasma del alma?, ¿Alma del plasma?, ¿Ente que plasma?

domingo, noviembre 16, 2008

El Don Del Buen Gusto


Me aterra, sencillamente, me aterra. Lleva ya un tiempo ocurriéndome, la gente no para de preguntarme estúpidos interrogantes que -ellos dicen- tienen algo interesante. Las últimas tendencias, quién es quién, qué será el nuevo algo o qué opino yo de lo último, lo nuevo y lo especial de alguna de las marcas que pueblan el mundo de la moda. Normalmente no respondo, yo a estupideces no contesto y tonterías no respondo pero, debido al aluvión de preguntas -disparatadas y todo- que vengo recibiendo me hago la pregunta: ¿Por qué a mí?

Ayer me lo explicaron: "Es que tienes un gusto fantástico". Qué horror. El buen gusto no existe, hoy es A y mañana es B pero siempre -todo- será negro. Hoy es skater, mañana es Rei Kawakubo, pasado lolita y al siguiente neogoth. Hoy es tonta con ínfulas de -divina- Wasson, mañana conceptualismo de todoacien , pasado adolescente jugando a mujer fatal, y al siguiente otro titular en inglés con donaires de tribu urbana.

Esa fue la explicación "es que, además, sabes tanto..." No me pondré ni tonta ni pesada con aquello que otrora dijo Sócrates ni con su método (ironía y mayéutica) ni con aquello del "yo sólo sé que no sé nada" pero lo cierto es que a mí no me corresponde escoger no sólo la ropa de alguien sino su carta de presentación al mundo. Será por eso por lo que Capote dijo que "a quien Dios le da un don le da un látigo como castigo."

Versace lo dijo: "El buen gusto no existe". Lo que a mí me gusta no significa que sea magnífico, sólo significa que tiene sentido para mí. Sólo es un vestido, un bolso o un par de zapatos. Sólo o... tanto.

Pero, ya que estamos, el buen gusto existe tanto como que no existe. El espacio entre el buen gusto y el mal gusto no somos nosotros, es nuestro sentido del humor y del ridículo. ¿Buen gusto?.

¿Mal gusto?

sábado, noviembre 15, 2008

Espías


Decía Pérez Galdós que él se levantana temprano para pasear por Madrid y espíar conversaciones ajenas que, eran, además de interesantes, muy inspiradoras. El autor odiado y amado del realismo español y europeo que hizo en España lo que Balzac en Francia y acabó como otrora Mozart, con una soga anudada al cuello.


La espiación es un tema apasionante. En el mundo de la moda, espías son los coolhunters, los trendshunters y, los trendesetters. Antaño a los desfiles estaba prohibido hacer algo más que mirar y escribir y siempre se ha dicho que hay editoras y estilistas han conseguido "extras" filtrando inspiraciones, notas de prensa y rumores oídos en los mentideros de París y Milán.

Pero lo cierto es que la espiación más hermosa es la del modisto cuándo salen sus modelos a la pasarela, la del compositor escuchando sus acordes entre el bullicio y los aplausos acolchados entre guantes de raso; la del pintor excudriñando al observador de su obra; la del fotógrafo espiando el mundo por su objetivo y captando el alma, el grito, el silencio, el aullido.

La del modisto es la más bella. Ve a su obra tomar carne en el circo de la moda. Desnuda a su modelo, a su público y espía en la fachada de la frivolidad. El modisto, pero sólo los grandes. Sólo podían ser ellos los que realmente dejaran ser persona a sus disfraces de almas y los que vieran la mente y no la fachada.

martes, noviembre 11, 2008

Vogue


Y dicen que es la Biblia de la moda. Quizás sea verdad lo de Nietzsche "Dios ha muerto, nosotros lo hemos matado". Y para muestra, Vogue y Jennifer Aniston en Vogue USA...

domingo, noviembre 09, 2008

Miss Golightly



Los blogs de moda me dejan anonadada. Sencillamente.

Me he enterado mientras leía Nothing To Wear de que soy una estrella que destaca en el firmamento de los blogs. Eso dicen, aunque debe ser que tienen un poco de peloteo porque sino, es -casi- inexplicable.


Lo superficial es bueno, lo profundo es malo, lo barato es bueno, lo caro es bueno y si se compra es bueno.
Apenas recuerdo cuando sentencio cosas así, debe ser un complejo de Nostradamus el mío, pero cuando me leo suena -extrañamente- revolucionario y, casi, maquiavélico. Menos mal que me da igual y que, aunque me pidieron que borrase -literalmente- ese post no lo hice. En otro orden de cosas, empiezo a replantearme si son mis textos o mis fotos los que atraen a los visitantes. Particularmente ése editorial de Tanya D. era un extraño experimento. Dista bastante, de hecho, de la Venus que preside este espacio.

La publicación en la que aparece la hermosa reseña es un magazine creado por Ford para anunciar su coche más "fashion". Siento aberración ante la idea, les diré a los señores de Ford qué -demonios- buscaría yo en un coche si me lo comprase y les diré una máxima famosa entre los creativos:

La primera norma de un creativo es que las cosas de diseño no tengan diseño.
En otro orden de cosas, yo buscaría comodidad, seguridad y potencia. Un buen motor y un diseño cómodo y no a la moda. Que es un coche, de diseño, los zapatos. Aún así debo reconocer que visto el coche, es hasta bonito. Pero, ¿se busca realmente el diseño en un coche?.

Dice Karl Lagerfeld sabiamente:

"Es amarillo, es feo, no combina con nada, pero puede salvarle la vida".

Pues eso, muchas gracias por las bonitas palabras. Es un placer. Y, en cuanto a coches, cuidado. Precaución. Y, menos diseño.

sábado, noviembre 08, 2008

Modelo


¿Cuál es la diferencia entre modelo y maniquí?

Probablemente la diferencia es mínima o, tan amplia como un abismo. Una modelo tiene alma, un maniquí es una percha.

Ésa es también la diferencia entre una gran modelo y un cuerpo.

miércoles, noviembre 05, 2008

El Arrianismo, El Otro Credo


¿Todo vale de verdad?

Dicen que la moda hoy en día podría resumirse con el todo vale y todo es tendencia pero, aparte del eclecticismo (bien y mal entendido) lo cierto es que la moda deambula por caminos individualistas que recaen en el marxismo sociológico y en la democratización no del ego y la individualidad sino en la simplifación individual del cánon, del prototipo por sectores urbanos y su segmentación y diversificación de modo que la moda es global y personal al mismo tiempo siendo comprendida en un espacio geográfico mundial y con unas coordenadas universales en las que una misma tendencia, dentro del caos en el sistema estandarizado de tendencias, se convierte en una tendencia por persona pero en la tendencia de la manada.

En el streetstyle, me reservaré mi opinión, está claro. ¿Todo vale? La individualidad arrasa pero siempre malentendedida en la socialización del ego y de la vanidad. ¿Vanidad popular?, ¿Individualismo para todos?, ¿Ego democratizado? De verdad, ¿vale todo? Eso hace pensar el sistema, que todo vale. Cuando en realidad sólo hay una tendencia, con pequeñas estridencias o vibratos pero, una. Una, engendrada y no creada. Y menos "Yo" y más "El Pueblo". Esa mal entenedida democracia... Y no lo digo yo, lo decía Aristóteles, nada de democracia, que sea polieteia pero claro, esto es un blog de moda y, ya se sabe, criaturas de cabellos largos y pensamientos cortos... ¿No?

domingo, noviembre 02, 2008

The Diamond Look


"The Diamond Look" reza la imagen.

Damas de esas que no saben exactamente qué significa crisis y que aún llevan sombrero. A esas mujeres que se visten para la ocasión. Mujeres de esas que visten de ópera para ir a la Ópera y que se ponen un chaquetón Barbour en cuanto se atisba una espiga o una brizna de hierba; de las que se ponen guantes para ir en el coche y que llevan conjuntos de punto para tomar el té, de las que llevan en el bolso una polvera dorada con sus iniciales y de las que usan pañuelo bordado de hilo para comprobar si tienen rouge visible.

En realidad, ¿nos vestimos para la ocasión o la ocasión hace que nos vistamos?. De unos años para acá, el todo vale se ha hecho muy popular. Es audaz combinar un visón con un montón de chatarra de un mercadillo étnico -sin comentarios- y es una idea locuaz usar Halston de los ochenta con leggings de vinilo de H&M. (Voy a abstenerme, sencillamente). Pero anteriormente, aludiendo a aquello que diría Imelda Marcos acerca de que se cambiaba unas siete veces diarias de ropa "Pero, ¿cómo no me voy a cambiar cada vez que cambia el horario o viene alguien? Sería un insulto hacia mis invitados verme con el mismo traje a lo largo de todo un día.", sencillamente es la ocasión la que nos viste.

El fenómeno sociológico Sex & The City hizo que en el cine se viesen clones de Charlotte, Carrie y Samantha -con más y menos gracia pero siempre con mucho ánimo- y con chicas que se reían demasiado y hablaban de sus novios y de su pasión por la moda. (No hay palabras) Me pareció formidable, un fenómeno magnífico. ¿Si para ver Sex & The City calzaban tacones de diez centímetros para ver, por ejemplo, Retorno a Brideshead -buenísima-?

La gente se viste de lo que toca, " de oficina", "de primera cita", "de conocer a los suegros", "de viernes", "de sábado", "de boda"... El mundo es un patio de colegio y esa es la dura realidad. Aunque la verdad, si al menos hubiese el look de los diamantes...

El Mundo A Través De Los Zapatos


La historia de los zapatos es tan interesante como la propia esencia del accesorio y de la femineidady la moda pero es tan desconocida y tan ajena como familiar. Suele ser habitual entre las mujeres recordar o evocar su infancia contemplando las cajas apiladas de zapatos de su madre y mirar con deseo los altos tacones y el olor a tiras de cuero y piel entremezcladas y estampadas de la misma forma que la visita a la zapatería también suele ser recordada pero, en realidad los zapatos son un lenguaje aún más complejo que la propia imagen en conjunto.

Los zapatos nos distancian de la tierra y nos elevan. Dicen quien somos o quien aparentamos ser pero suelen ser mucho más evocadores que cualquier imagen prefabricada conseguida a golpe de nuevas tendencias. Los zapatos hablan de su portador, de sus manías y fetichismos y de su alma. Hablan de su historia, de sus sueños, de sus fracasos y sus anhelos y son una radiografía del presente a la vez que un compás de la melodía de la vida.