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viernes, octubre 31, 2008

La Noche Mágica



Hoy es la noche mágica del año, el día que los espíritus pueblan las calles y recorren las almas. El día en el que todo está permitido, en el que no hay fronteras entre los mundos...

Las dos puertas, cielo e infierno. Es la hora de elegir.

martes, octubre 28, 2008

La Felicidad



El hombre es un puente para sí mismo. Un puente al superhombre. Nietzsche
La felicidad puede verse desde el punto de vista del utopismo, del positivismo y del negativismo. Pero también puede entenderse como eso que mueve al mundo, que todos aspiramos a ser o que, sencillamente, decora nuestra vida en algunas ocasiones. Cuentan que alguien dijo que "la felicidad son los instantes entre los periodos de tristeza". Quizás sea verdad o, quizás sea aquello de los instantes son eternos.
Si tuviese que escoger sólo seis cosas que me hagan feliz, diría demasiadas cosas y pocos instantes.







Debo escoger, según me cuentan, a quién iluminar con el cánto del ave, pero prefiero que el destino diga a cada estrella qué debe hacer.
Para quien se de por aludido, Alea Jacta Est

 

domingo, octubre 26, 2008

La Dualidad


La dualidad es un fenómeno tan hermoso y tan complejo como la ingravidez.
La dualidad es el ángel tentado por el demonio y el demonio con bondad.
Es el conflicto del amor que resuena ante el huracán y de la lluvia que no moja y cala a la vez.
Es la melancolía, la tristeza de la felicidad y la felicidad de la tristeza.
Es el olor a lluvia un domingo por la noche cuando antes ha brillado el sol en el cielo como algo más que una bola de fuego incandescente.
Es el romper las fronteras de la belleza para avanzar en la definición, no en lo indefinido como algunos creen.
Es la doble cara de la moneda en un mismo plano, el bien, el mal, el 607.
Es la belleza al último nivel, el máximo, el más puro y, el más auténtico.

sábado, octubre 25, 2008

Los Elegidos


Dicen que los elegidos son especialmente bellos, que apenas pesan, que no tienen más que fragilidad que esconde una soberana fuerza, que son una mezcla de ángel y demonio. Que sus facciones son de una belleza rotunda, serena y brutal a la vez. Más bellos que un niño, que una obra de arte bella, que una virgen. Es una especie de candor, de luz que irradian, de alma que llama y que clama.

La belleza es la perfección del alma.

miércoles, octubre 22, 2008

Una Cascada De Flores


¿Cómo es correr por unas escaleras con una cascada de flores?


Debe ser algo así como sobrevolar París cargado de globos...


O, quizás como sentir el viento de cara en un acantilado.


O, sencillamente, como sobrevolar un aquelarre en el Paris Chiquito..

martes, octubre 21, 2008

La Femineidad


Es el cánon estético el que cambia pero, en realidad, siempre permanece imperturbable. Es algo así como la espiral confusa del cambio continuo. "Entre el ser y el no ser hay un abismo", pero en las tendencias o en el ideal sólo hay el efecto tiempo. "Lo único que permanece es el cambio" de la misma forma que "nada cambia, todo permanece". El cánon estético actúa del mismo modo.

La belleza, entendida en el sentido virtuoso clásico de la Grecia es la femineidad de la creación, la virtud entendedida como la utilidad práctica y equilibrada. La belleza como algo necesario pero, preciado e ideal al mismo tiempo. La medida es la belleza y, la belleza es la medida. Pasarán más de cien años, muchos más, hasta que la belleza sea entendida en la Magna Grecia como el sentido erótico de la divinidad humanizada ajena a su condición de diosa pero no a su porte de mujer con la libidinosa Afordita que sería maltraída como diosa de la belleza cuando, en realidad era diosa del sentimiento erótico, la sensualidad y la vanidad despreocupada. Sería diosa de la idealidad, de la sexualidad, de la melancolía y del romanticismo en cierta forma. Una mujer adulta surgida de las aguas, pura, perfecta e ideal.

La belleza a través de la concepción romana está orientada también a la utilidad pero, de otra forma. Más grandiosa, más opulenta y más decadente. En pos de la sensualidad se goza de la sexualidad, en pos del erotismo vanguardista y de la curva praxiteliana se exalta la juventud y la conservación. Roma es la primera gran industria de la belleza, una revolución continua hacia la cosmética y la perfumería ligada a la posición social y al hedonismo. Más que al hedonismo sería al exceso tormentoso y decadente, una orgía de vanidad.

A lo largo del tiempo, todo vuelve. Todo cambia y todo permanece al mismo tiempo en el eterno retorno de Nietzsche. La femineidad, el cánon actual podría volver a recordar a aquel clásico revisitado y, al mismo tiempo a la Roma excesiva y decadente sin olvidar, que el corsé y sus excesos jugaron un gran papel en la vida femenina. ¿Multiculturalismo, homegenidad, tendencia, repetición, varianza o, sencillamente eclecticismo? Qué sabe nadie.

La belleza es sencillamente, la perfección del alma. Sencillamente digo...

lunes, octubre 20, 2008

Listas, El Maleficio De La Oficialidad


Las listas de los mejor vestidos son, sencillamente, el reconocimiento a la uniformidad o a la postmodernidad. No existe alguien bien vestido ni alguien mal vestido porque, sencillamente, el buen gusto no existe. Toda una identidad, Mr Blackwell, ha fallecido. La verdad es que no creo en ese tipo de propuestas, el estilo es una actitud y, la elegancia consiste en olvidarse de la ropa que uno lleva. El mencionado era toda una identidad, famoso, temido y creador de lo que sería un "la publicidad aunque mala, siempre es buena" puesto que, si apareces, existes. Una especie de consagración basada en la huída hacia adelante.

Una vez dijeron "el día que esté en la lista de las más mejor vestidas, me habré vuelto vulgar". Estoy absolutamente arrodillada ante tal afirmación, no creo que sea necesariamente cierta pero creo que es un ejemplo de hasta qué punto llega el convencionalismo al mundo -presunto- de la creatividad.

La elegancia es como la belleza, no tiene formas. No es multiidisciplinar y no depende de los ojos que miran, no siempre. La belleza es sobrecogedora y una forma de inmortalidad del alma, es la perfección suprema, la pureza del alma y la virtud. Sencillamente "es" y no parece. No se puede ir bien vestido, se es elegante. No se puede ser reconocido, el reconocimiento es la individualidad. Aún así, adios.

sábado, octubre 18, 2008

Hombres, Mujeres, Moda


La moda es extremadamente sexista.
Es un hecho consumado que no precisa de ninguna explicación, la moda es sexista.
Con los hombres y con las mujeres.

En primer lugar, las mujeres tienen sentido estético y, los hombres carecen de él.
En segundo lugar, la moda es para las mujeres. Para los hombres, están los clásicos o las salidas de tono.
En tercer lugar, todas las mujeres pueden aconsejar a sus parejas o familiares puesto que tienen -obviamente- mejor criterio estético.

Hay cosas que nunca entenderé. El machismo sólamente existe porque las mujeres lo permiten. Sin dudas. O sea que, las primeras culpables son las mujeres. Que no quede duda. Por lo que la moda, aunque a veces puede ser cruel, es comprada por las mujeres. ¿Dónde están los tacones ponibles?, ¿Dónde las prendas que dejan moverse en vez de atarlas?. En ningún sitio, ellas no las compran.

La moda es un negocio al fin y al cabo y, el amor al arte no existe. Las cosas que se crean se hacen para venderse y, si no hay compradores, dejan de hacerse. Así que, paradójicamente, quien tiene el absoluto control es el público. ¿Los modistos torturan, los creadores custodian y las encierran? Sí, y ellas lo compran. ¿Quién decide qué llevar?

Las mujeres no tienen ni mejor ni peor sentido estético que los hombres. Sencillamente, utilizan su verborrea para autoconvencerse de su gusto y habilidad. Aconsejan, critican e incluso escogen la ropa de sus congéneres. No lo entiendo ni lo entenderé. Jamás. ¿Me dice a mí alguien cómo vestirme?; ¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?.

La ropa es, en cierta forma o de forma total, un medio de expresión. Ellas no saben de moda, tampoco tienen porqué (entiéndaseme), así que no tienen porqué escoger nada. Los tópicos son geniales o no valen nada. No sé si me explico... Quizás sea verdad aquello de "los hombres no están hechos para vestir a las mujeres" o, quizás sea la mayor mentira del universo. O, quizás no.

Pero, eso sí, si la moda es para hombres y mujeres. Los que la limitan no son sus artífices sino sus sufridores. Diría Metternich "si tiene que haber una revolución mejor seamos los artífices que los sufridores". Lo suscribo.

Y, ya, ya sabemos todos que femineidad es poder y no debilidad. Lo dijo Miuccia y lo dijo, mucho antes, Helmut Newton. Pero aún hay quien cree que una mujer con los labios pintados es menos poderosa pues se oculta tras su máscara. ¿A que Claudia Schiffer no da sensación de indefensa? Suele pasar cuando uno cree en lo que lleva y no se cambia de acera por cualquier cosa. No es el medio, es el fin.


viernes, octubre 17, 2008

Época


Hubo un tiempo en el que las princesas no habitaban sólo en los cuentos de hadas.


Una época en la que la magia existía.


Un siglo en el que los caballeros eran caballeros y, las mujeres, damas.


Un milenio en el que moda significaba opulencia, regencia, poder y omnipotencia.


Una humanidad dedicada a la belleza. Sin más contemplaciones.

Y una época en la que eso era Dior...

jueves, octubre 16, 2008

1000




Y mil caras.

El Relativismo O, El Concepto De Novedad


El problema de nuestra sociedad es que todo es demasiado nuevo.
Sencillamente. Y sin más adornos. O, con unos cuantos más.

Ghesquiére saca androides metálicos y, el mundo aplaude su visionaria capacidad creativa.

Nadie recuerda que hubo una época en la que el hombre de hierro, ese genio español, sacó armaduras metálicas, corses oscilantes y bellos vestidos de plaquetas de metal.

Tom Ford se desnuda y habla del porno chic, de la potencia del desnudo y dice perlas como "Si las mujeres enseñan el pecho, ¿por qué no enseñan los hombres el pene?" y, el mundo le tacha de revolucionario.

Yves Saint Laurent se desnudó, habló de la sensualidad y de la sexualidad masculina y del papel de la moda en el destape de las zonas erógenas. Además, hablo del papel del hombre en la sociedad del consumo de su época y, por supuesto, de la conquista del poder femenino.

LVMH, Galliano a la cabeza, hablan de los nuevos horizontes comerciales, de los mercados en vías de desarrollo y de cómo Asia va a quemar París.

Y nadie se acuerda de que una vez, Paul Poiret ya vio las delicias de Asia, de Arabia, de las mil y una noches, del arabesque, de los esmaltes de China, de la palidez japonesa, de la estética del lujo asiático.

Ése es el problema. Para nosotros todo es demasiado nuevo, cuando lo que realmente es nuevo es pensar que vivimos en una época de libertad creadora, sin dogmas, y totalmente reaccionaria. Y, también, sentirse creador.

¿Creador de qué? De la nada. Del concepto de novedad, tal vez...

Un viejo cuento Chino... ¿No?

martes, octubre 14, 2008

La Poesía Del Mármol


La diosa griega del amor erótico que entendió el concepto del fetichismo antes que la propia historia, que era representada desnuda excepto por un par de sandalias.

La diosa griega de la virtud suprema, la belleza que es, la perfección del alma.

O la primera impía salvada por su belleza, Phriné.


domingo, octubre 12, 2008

Un Instante En The Sartorialist


Antes creían que con cada salto del flash un alma caía, que la cámara atrapaba un pedazito del alma y lo devoraba haciéndolo eterno y consumiéndolo al mismo tiempo.

Personalmente tengo una relación de amor odio con las fotos. Me dividido entre admiración y repulsión. Los instantes eternos son los que se viven, no los que se inmortalizan.

A la vez, las fotos tienen ese halo triste, ese aura maldita y perdida. Lejana, olvidada, perdida...

A veces las instantáneas son pequeños reflejos de nuestro tiempo, de nuestra civilización y sociedad. Particularmente me parece una imagen muy parisina, la americana dos tallas más grandes, los zapatos de tacón alto, la sonrisa equilibrada, el vaquero con delirios de setentas y esa nada particular. La media instántanea.

The Sartorialist ha popularizado el streetstyle o el fenómeno de porqué lo que viste cualquiera en cualquier sitio me interesa por el mero hecho de fotografiarlo alguien. Coinciden jóvenes, señoritas, damas, putas, raperos, dandys de medio pelo, celebridades, Carine y Anna, fumadores, Hamish Bowles, fashionistas, la pandilla de Vogue o pseudo modernos. Y todos pasan bajo el flash para tener sus quince segundos de fama. O ni eso, ni un instante.

Semi instántaneas por The Sartorialist, ¿la fama es muy efímera, no?


Volar Por París Con Un Rácimo De Globos

La felicidad tiene que ser volar por París con un racimo de globos.


Volar por París con un lazo de satén rosa.

Sobrevolar cada parte de la ciudad de la luz colgada de un arcoiris de color.

Me recuerda a aquella canción de Nena que me gusta tanto, de esas que te da ganas de vivir.

Si eso no es la felicidad, que alguien me explique entonces qué demonios es.

viernes, octubre 10, 2008

Nuevas Generaciones


En este mundo de la moda que habitamos, o deseamos habitar o rechazamos habitar, o con el que sencillamente, soñamos; hay toda una nueva generación lista para morir. Una especie de efebos preparados para la batalla: armados con nada y sin retaguardia. Soldados sin armadura, soldados que no luchan ni a la luz del sol ni a la sombra. Soldados de la decadencia, tropas aguardando en la última calle de Berlín preparadas para el fin sin resignarse frente al bárbaro o al salvador.

Una generación que gracias/a pesar de Internet a encontrado una nueva afición o una nueva perversión en el mundo de la moda. Apuntan maneras, ese toque francés -Vogue París mediante-; ese toque cosmopolita -The Sartorialist- y el dualismo bipolar femenino/masculino, tendencia/antiguo, Prada/Zara.


Aquel Milagro Llamado Tom


Hubo una vez un hombre que creo un Hades español en Yves Saint Laurent.

Era todo de color sagrado.

Negro aterciopelado de mátiz salvaje, púrpura sacramental y damas de efigie imponente y perfil oscuro.

No es que vendiese sexo, es que clamaba sexo.

Fue un milagro.

jueves, octubre 09, 2008

Erotismo, Vogue Paris


Todos hemos cambiado pero, algunas cosas siguen igual.

Sigue habiendo modelo con nombre propio, modelos con alma y con esencia, modelos que inspiran, que anhelan, que alientan, que viven y que sueñan.

Hay algunas cosas que nunca cambian.

Hay personas que siguen manteniendo su belleza. Su belleza más allá de los ojos del espejo, del retrato fingido que engaña al ojo inexperto.

Más allá de los cánones, de lo debido, lo preconcebido, lo concebido.

Más allá del tópico, del típico, del arquetipo.

O, sencillamente, dando una vuelta de tuerca al tópico.

¿Tempus?, ¿Qué Tempus?

miércoles, octubre 08, 2008

Rochas, El Caso


Sencillamente vuelve Rochas.
La casa de las fragancias, la casa de Marcel Rochas, la casa del arte y la moda.
En Rochas había damas, había mujeres, había femineidad y estilo.
Una elegancia sofisticada, refinada, exquisita y delicada.


Lo más signiticativo de Marcel Rochas era, sin más, su amor por las mujeres.


En poco tiempo y, gracias a un par de anécdotas y tratos con el tirano Paul Poiret que, antes, había odiado a Madame Chanel, Marcel Rochas consiguió hacerse un nombre frente al "Todo París". Primero tomó aquella maniquí que Poiret, rey de reyes, innovador de innovadores y perdedor y olvidado de entre todos, le dió como un regalo y siguió explorando aquel cuerpo puro y femenino en su esplendor para esculpir un estilo.

Luego, diseñó una serie de vestidos exactos para una importante fiesta de las que poblaban París por aquellos años. Se los ofreció a las señoras que acudirían, a escondidas, por supuesto y, ellas aceptaron. Aquellos vestidos tenían alma. Cuando llegaron a la fiesta, había seis o siete vestidos exactamente idénticos aquella velada. Todas las damas repetían Rochas, Rochas, Rochas muy exaltadas. El señor Rochas consiguió lo que quería, que Todo París oyese su nombre. El éxito fue rotundo.

Se podría decir que Marcel Rochas fue un clásico o un renacentista. Esculpió una nueva belleza basada en el equilibrio, en la proporción y en la belleza de la pureza de líneas. Luego Rochas decidió que la belleza era comodidad, movimiento y dinamismo. Nada de relieves neoclásicos enmarcados, sino acción.

Un día, Rochas y Lalique decidieron crear su inmortal "Femme". Otro día pensó en porqué los hombres no participaban en el mundo de la moda y, decidió crear "Moustache"... Y el resto es historia.

Luego las aves carroñeras de traje gris y maletín de cuero compraron Rochas, exigieron beneficios y torturaron a Olivier Theyskens que, pese a hacer despuntar la maison en Vogue USA y con buenos márgenes de beneficios con lo que tildaron de semicouture no consiguió los márgenes previstos. Decidieron cerrar. Y sonaron campanas de muerte en el mundo de la moda.

Y, hoy, vuelven a abrir. Y nadie sabe nada. Y nadie dice nada. Y nada de nada.

Y esto ya no es Rochas, esto es otra cosa...

martes, octubre 07, 2008

Jaune


Las señoritas hablan francés.
Las señoritas tocan el piano.
Las señoritas duermen con camisón.
Las señoritas llevan sombreritos amarillos.

Las mujeres de verdad llevan chaquetones de leopardo, porque se lo merecen.
Porque no necesitan engañar a nadie.

lunes, octubre 06, 2008

Louis Vuitton, La Otra Fiera


Peter Beard dijo una vez ¿Cual es la diferencia entre fotografiar leones o a Veruschka? El fotógrafo ya dijo que Nueva York era una jungla con peores fieras que las de África. Marc Jacobs dice que aquello es verdad.


Un safari de oficinistas superpoderosas que cierran contratos con los opulentos y facinerosos encaramadas a sus stilettos.


Un tiroteo por la presa más débil entre aves carroñeras y garras de felinos. Labios teñidos de sangre, ojos tomados por el negro carbón y actitud de rey de la selva.

Y, ¿no es en el fondo eso cada temporada? Un safari por portadas, por editoriales, por apariciones, por menciones y por ventas.



domingo, octubre 05, 2008

Lanvin, Sonata De Verano



Alguna terraza de Nueva York tendrá música sonando y cientos de velas que iluminarán una de esas claraboyas exteriores que conviven en la ciudad de los sueños con las salidas de humos.


Alguna dama esperará bebiendo en un vaso cargado de hielos un Gin tonic.


Alguna banda sonora con llantos de jazz acompañará el balanceo de su cuerpo apenas cubierto.


Alguna brisa ondeará su cabello agitandolo entre sus ojos y moviéndolo con su risa.


Alguna proposición honesta, deshonesta, decente e indecente.


Pero, seguro que una noche de ensueño y una princesa.
Una dama.
Alguna lágrima, alguna sonrisa y alguna mirada.

No es Cenicienta, no se acaba el sueño con las doce campanadas y quizás ni siquiera haya mañana pero, ella vivirá cada segundo. Cada momento.

Galliano, Oh Jack

Galliano es John Galliano. !Oh John! en Dior. Y !oh Jack! en Galliano.
Galliano es, absolutamente, un personaje caricaturizado hasta el exceso que se debate, como todos los genios, entre el blanco y el negro.
Galliano y los claroscuros de contralto y de soprano.
Es una especie de tirano excéntrico y, al mismo tiempo, un guardián.
Galliano podría haber sido Jack. Jack el Destripador y, escribir desde el Infierno.
O, desde el cielo.
Galliano siempre ha tenido gusto por lo macabro, por lo exagerado, por los tópicos y por las pesadillas.


¿No son las inglesas unos engendros mutados entre la Reina, la guardia británica y los colores chillones que beben té, tienen los dientes torcidos y la piel llena de pecas; veranean en Mallorca y llevan calcetines con sandalias mientras rebuscan en su bolso con monedero un par de libras para dar a su peluquera que las carda el pelo y las pinta como a putas de Whitechapel?


Galliano es como un corregidor en una fantasía perversa.
Un sueño con personajes buenos, malos y pasados por el filtro de los desamparados.
Un mundo deformado, un reflejo de otro espejo.

sábado, octubre 04, 2008

Alexander McQ, La Selva


Alexander McQueen en París. O damas de principio de siglo pasadas por la contemporaneidad. Damas de aquellas que pensaban que África y Asia eran ahora tan modernas como cuando Napoleón dejó sin tabique a la Esfinge.
Damas de aquellas que recorrían el desierto en parasol.
De aquellas que iban a las carreras de motor con velos y gafas de aviación.


Damas de aquellas que vestían mantos bucólicos de Asia, que incrustraban tablas esmaltadas japonesas en sus salones y que heredeban la Ilustración francesa con algo más de desdén y frivolidad.


Damas de aquellas que cubrían sus cabellos con los caprichos de cristal de Lalique como la gran Sarah Bernhardt lo hizo con aquel híbrido de mujer, bestia y fatalidad.
Damas de aquellas con astrolabio y carta astral en una mano y, tocado de organza en la otra.


Damas de aquellas que olían a nardos y a almizcle.
De aquellas que descubrieron Asia y África antes que el todo París Cannes y Deauville.
De aquellas que viajaron a Egipto antes que a Biarritz.
Damas de aquella tragedia que, inspiran hoy al creador.
Damas...

Siempre damas...