viernes, febrero 29, 2008

YSL, La Erótica Del Poder


Stefano Pilati es el hombre YSL, el creador propone a una mujer femenina ambigua con tintes masculinos. Poder, dinero y moda son las consignas de Pilati. Vuelven los ochenta pero vuelven con el lujo y lo sublime como metas. Son mujeres conceptúales las de Pilati, reveladoras y prometedoras y femmes fatales de la jungla de asfalto. Son animales nocturnos y diosas devoradoras diurnas, empresarias, directoras y millonarios con letras mayúsculas que se enfrentan a un mundo que las quiere devorar como a presas a pesar de ser, ellas, las cazadoras. Pilati nos descubre un nuevo mundo de los ochenta donde fuerza, conceptualizad y comercialidad femenina, masculina, dual se resumen en los dogmas de elegancia y poder casi erótico y mitómano de Yves Saint Laurent.


Ellas son ellos. Si ya peleaban como ellos y trabajan como ellos, ahora se visten como ellos. Pantalones masculinas de pata ancha y con cortes depurados, abrigos tres cuartos de corte geométrico y que aplanan el pecho y una nueva forma andrógina.


Para la ejecutiva agresiva de Pilati, el gris y el negro son sus tonos estrella. Cortes anchos, masculinos, delineados y perfilados que ocultan la forma y la exageran creando la ilusión del falso volumen. El gris y el negro son los tonos de ésta mujer.


El conjunto de la oficinista por excelencia, falda oscura y blusa blanca pero llevadas al extremo. Cortes casi japoneses en la blusa como de una labor de origami y una falda repujada con detalles en oro. ¿Falsa femineidad?



Amazonas de ciudad, abrigos ceñidos de tonos oscuros y masculinos. De rostro severo, mirada afilada y pisadas altivas.


Ejecutiva agresiva de falda ceñida, pasos altivos que suenan a tacón afilado, cintura ceñida y la silueta definida.


La noche de Pilati es el look agresivo y cosmopolita pero llevado al extremo, el blanco y el negro; las caderas exageradas, la cintura de avispa y la misma actitud.


La prenda que elevó a Saint Laurent a la cúspide del éxito, la textura que profanó la pureza y liberó a la mujer y el nuevo legado de Pilati se reinventa en una ersión más agresiva, menos femenina y más radical. El nuevo erotismo.


Stefano Pilati reaparece con la nueva conceptualizad en Saint Laurent. Elegancia, erotismo y dualismo sin frenos para una ejecutiva agresiva, una mujer fatal de la ciudad, un tributo a la hostilidad, a la vorágine y al mito. Un respiro entre la multitud del pasado que nos desvela una década, los ochenta, cargados de sexo, poder y dinero pero pasados por el filtro de la femineidad para Yves Saint Laurent. Gris, marrón y negro con luminosos y pulcros blancos para frias damas de acero, para capitalistas pasionales, para apasionadas del lujo y del hedonismo. Erótico y dual, genial.

jueves, febrero 28, 2008

Valentino Por Alessandra Facchinetti


Alessandra Facchinetti ha hecho en Valentino lo que sabe hacer, una colección correcta, sin estridencias y de la que nadie hablaría sino fuera por el morbo de ser su entrada en el mundo, verdadero mundo de la elegancia, de la moda por la puerta grande en una firma como Valentino. Una colección que nadie vería, ninguna editorial tendría, no pisaría ninguna Alfombra Roja y que jamás destacaría entre la marea de prendas de una pasarela. Alessandra y su colección muda, de una belleza callada, de un matiz indescifrable hace una entrada discreta en Valentino. Un Valentino más comercial, mudo, callado y absorto ante el que nadie se postraría de rodillas pero al que le espera un futuro, comercial futuro, un futuro, al menos; cifrado. Eso sí, al menos la sangre de Valentino aun aguarda, latente, la explosión de furia y retiene la elegancia del creador; del último couturier.


Alessandra ha creado vestidos sencillos y femeninos para la Alfombra Roja o para un cóctel en La Toscaza. No son versátiles pero son correctos y son femeninos. Un blanco empolvado y satinado, capas de gasa y detalles en organza y un punto rock, aquel rock del Valentino Rock And Rose. Princesas malas, herederas santas.



Azul profundo, un azul robado del cielo sin estrellas, surca la pasarela de Valentino. Palabra de honor, plumas, cóctel y un look sacado de las claves de Rachel Zoe, el más es mucho más, el rock star, el Alfombra Roja cobran sentido para Alessandra. Sin duda, lo veremos en la Alfombra Roja.


Los abrigos del sesenta y seis que hicieron mítico al genio Valentino se reinventan, pierden el blanco, vuelven al duelo y se ponen de un mediocre marrón chocolate satinado. Es ésa prenda que tratan de vender con el “vale para el día y la noche” pero que siempre reposa en el armario por demasiado arreglada para el día y demasiado despreocupada de la noche. Habría que decirle a Facchinetti que el marrón y el negro son colores sólo aptos para Monsieur Dior.


El rosa, dicen que es el color de Alessandra, ha sido el sustituto del rojo Valentino. Rosa empolvado, rosa femenino, rosa satinado, rosa crema, rosa flor. El chic francés con lujo italiano. O eso pretende.


Perfecta Facchinetti cuando trata de vestirse a sí misma. Damas de ciudad es lo que debería prever en Valentino y no rock stars muertas antes de nacer o tendencias vanas. Riqueza de materiales y sobriedad. Rosa palo y negro, gasa y lana. El contrapunto.


La noche, recuerda a Lanvin, pero rojo. Parece que ha querido crear una nueva silueta, (¿Nos la venderán como otra visionaria de la forma?) pero se queda en el cliché de lo típico. Reinventa la textura milhojas peor es que Valentino no es divas del Cabaret, es damas del cine.


La colección de Alessandra es perfecta. Bueno, perfecta desde el punto de vista económico. Valentino va a ser la próxima marca de clones, Valentino va a ser el próximo comercial. Pronto habrá sábanas de Valentino. Bien, un aplauso para Facchinetti y un consejo: las damas de ciudad son lo que buscas, esa fashionista amante del lujo, un aspecto sobrio y austero, la forma y el corte, el legado de la calidad fascinante y el lujo frente a la decadencia y a la gloria vana. Las rock star, las socialities y las celebrities no tienen lugar en Valentino o, claro, no lo tienen en el Viejo Valentino. Lo que deben saber, damas y caballeros es que, Valentino tiene un nuevo tirano y no es Facchinetti, es el hombre del traje gris.

martes, febrero 26, 2008

Magnetismo En Balenciaga


El desfile de Nicolas Ghesquiére en Balenciaga ha hecho que volvamos a ver el lado luminoso del creador con una colección más femenina y sofisticada en la que no se traiciona a sí mismo, sigue con su apogeo al futuro, sigue con sus delirios robóticos y con sus perversiones androides pero ha convertido a su mujer, a su clienta, en una glamoamazona urbana que adora la marca y no sólo por ser la prenda it de la temporada sino por un corte perfecto y original que ahonda en los clásicos, léase la llegada del nuevo negro al tallieur de Ghesquiére, pero que continúa con sus pasiones andróginas y su futuro revisado. Ghesquiére vende comercialidad conceptual pero, refinada y femenina.


El desfile ha sido abierto una serie de diseños de color negro petróleo con aperturas, muy sexuales, en la cadera y en el muslo que dejaban visibles el cuerpo femenino. Para compensar tanto sexo, Ghesquiére ha decidido mutar a las glamoamazonas en amantes del fashionismo extremo, en party girls salvajes,


Luego, Ghesquiére vuelve a sus delirios de comercialidad conceptual. La falda negra ¿sencilla?, para Ghesquiére la falda negra es el nuevo objeto de deseo y de experimento. Ahora se combina con chaquetas de espía futurista, cerradas, sin forma, andróginas y con un toque robótico y se lleva en la seriedad más sobria.


Al final a todos les seduce el binomio del negro y del blanco. Y, si Ghesquiére quiere, es un maestro. Precioso el diseño con escote en uve, recto, drapeado con la cintura marcada y concluyendo con una falda muy erótica pero nada carnal. Un diseño precioso. Ghesquiére, una rendición.


El dos piezas pero visto de otra forma, más profesional, más depurado, más Ghesquiére. Chaqueta de corte masculino con la cintura suelta y con cuello herradura de color negro crea una silueta depurada. Como complementos, una falda de color gris con una gran apertura hasta el muslo y una bajotela plisada. Como accesorios, el futuro.


Vestidos de corte estructural confeccionados con un material poco moldeable, casi rígido, y con un acabado brillante. Ghesquiére vuelve a las mujeres que parecen androides pero ésta vez, las feminiza: más escote, más cintura y más volúmenes.


Otra versión del look de Balenciaga, pantalones muy ceñidos, ¿Alguien desterraba a los pitillos?, y camiseta de corte irregular en azul cerúleo, casi azul real, combinado con detalles en blanco. Amazonas urbanas, más grises pero con el toque visionario de Ghesquiére.


Otro conjunto urbano pisó la pasarela de Balenciaga, pantalón ultraceñido de color piedra combinado con un fajín metálico, ¿Courreges?, y una original camiseta de corte irregular con grandes detalles en tonos negros y blancos. Como accesorios, metálicos y de inspiración futurista.


La noche de Balenciaga pierde toda la femineidad de la amazona cosmopolita futurista y rescata el libelo del androide chic, del futurismo robótico y del ensayo metálico. ¿Vuelve o se va la inspiración de Ghesquiére en Balenciaga?


Ghesquiére, niño mimado del mundo de la moda, creador creado y vorágine de tentaciones ha creado una colección que aúna las claves de su look, futurista, protesta, delirante con nociones de clasicismo, charme y sofisticación. Ghesquiére ha renacido, preocupado por la forma e intransigente. Ghesquiére no se preocupa de crear belleza, no es una prioridad porque ya vende sin hacerlo pero, se ha dado cuenta que al final el patito feo fue cisne y la rana príncipe y que, la belleza como ente, como meta, es magnética. Ghesquiére, nuevos aires en Balenciaga, nuevos cortes y viejos esquemas para un patriota, para un creador, para un couturier. Vuelve Ghesquiére a Balenciaga, vuelven sus androides pero también vuelve el chic.

lunes, febrero 25, 2008

Divas En Dior Pero No Divas De Dior


El desfile de Christian Dior en París se ha abierto con muchas novedades, sobre todo, por parte de los que dicen que la permanencia de Galliano en Dior está muy cuestionada. Nunca he entendido a los hombres de negocios, Galliano llegó, vio, innovó, no respetó y vendió pero, el grupo LVMH aún quiere más y le dice al diseñador de los sueños que el pret a porter está para vender y la Costura es su taller de mezcla. “Experimenta, pero a tiempo” es la consigna del conglomerado empresarial del lujo. Un desfile inspirado en los sesenta, las mujeres de Dior de ésta temporada son excesivas pero no son mujeres Dior y, mucho menos son mujeres Galliano. Son glamoamazonas conocedoras del pasado, enamoradas de Haslton y devotas de Clark pero lo único que tienen de Dior es la marca de sus prendas porque, ésta mujer se ha equivocado: su amante ha escogido Dior pero ella ha escogido todo como si fuera Gucci. Perversa millonaria diría yo, diablesa empedernida diría Galliano y ovación o deserción para el hombre del traje gris.


La mujer de Galliano adora a Jackie Kennedy, la parece una musa de la elegancia adaptada a la vida moderna pero la da su toque personal. ¿Pillbox, cabello extra voluminoso, colores fuertes y trajes de día? Sí, pero elevado al cuadrado y con un toque más femme fatale. ¿Rosa? Fucsia, ¿Cardado? Ridículo, ¿Mujer? Diosa.


Entre los diseños más serios que Galliano ha presentado han estado una serie de conjuntos en pulcro blanco. Diseños de día ribeteados en piel con guantes de severa británica y cortes limpios. La mujer de Galliano más sencilla parece sacada de un almuerzo de la jet set del Upper East Side neoyorkino, muy sencilla, casi sosa, pero de Dior.


Me encantan las divas exageradas, no hay nada mejor que una Alfombra Roja en la que alguna estrella abusa de divismo, cinismo y de la esencia de Hollywood. Pelo, con mucho volumen, falda de cuero muy ajustada que parece que se va a rasgar al andar, chaquetón de piel, piel estampada y brillante y uñas de color rojo pasión. Exceso de divismo en Dior.


Londres, años 60s, limusina de color blanco, porque en los sesenta nadie que fuera alguien la llevaba de color negro y, un look desmesurado. Un traje de color rojo con manga francesa está ceñido por un lazo de cuero brillante y combinado con una falda a la rodilla. Como complementos, un desmesurado sombrero rojo que recuerda a aquellos de Mary Quant.


Felinas de la noche en Dior, exceso, champagne, cocaína y rojo vibrante. Un diseño de cóctel, mucho oro, muchas cuentas aplicadas, y accesorios omnipotentes. Casi parece una starlette que llega a Las Vegas buscando una copa de champagne y un camarero al que susurrarle su número de habitación al oído.


La fiesta benéfica de alguien llamado Mimi, Mitzy o Betsy se va a celebrar y ella ya está preparada. Melena leonina, ojos cargados, traje de azul con presencia, adornos y strass por doquier y tacones inverosímiles. Pero no sorprende a nadie, todos saben cómo va a ir.

Un diseño de cóctel de color verde botella salió a la pasarela de Galliano. El diseño, de los más sencillos que salió a la pasarela, estaba complementado con un bolero de strass totalmente cubierto de pedrería y por complementos en satén. La mujer del presidente, bueno, la otra mujer del presidente.


Un diseño que recuerda a los de Halston de los ochenta salió a la pasarela para Galliano. Seda pintada a mano comprada en Bruselas pero, para ella era poco y la ha añadido una sarta de cuentas brillantes por el escote y el cuerpo del diseño.


Un diseño de color naranja apareció en la pasarela como un destello eléctrico en una noche oscura. Eso para un poeta, para ella, caprichosa y adúltera, el traje con el que captar la atención de cualquiera. Escote, brillos y raso.


Para la noche de Galliano en Dior, las mujeres continúan con su romance con el exceso. Oro, fucsia, púrpura, verde, limón, naranja… Studio 54, coca, Warhol, rubias muñecas de caderas inexistentes, millonarios, cardados y sexo.


Muñecas de cabellos rubios y de escotes turgentes, esposas (trofeo) de nuevos ricos o amantes de caballeros de postín; la otra mujer del Presidente o la estrella de un cabaret. Miss Alabama, Miss Texas, Miss Miami en Las Vegas en “Los caballeros las prefieren rubias” o en “Cómo casarse con un millonario”. Estrellas en proyecto o proyectadas de Los Ángeles, damas, por llamarlas de alguna manera, de la Alta Sociedad, mujeres de Studio 54, de cocaína y champagne y de retratos firmados por Warhol y de lofts en Nueva York. Divas en Dior pero no Divas de Dior.

Los Oscar


La Alfombra Roja más importante del mundo es, sin lugar a dudas, la Alfombra Roja de los Oscar en el Kodak Theatre de LosAngeles. Muchos han proclamado que la Alfombra Roja está muerta, que sus sentencias son inmutables e inexpugnables pero que carecen de público y que aquella elegancia de las viejas divas de Hollywood, aquellas exuberantes damas de la gran pantalla, han muerto y no tienen visos de renacer pero, lo cierto es que, la Alfombra Roja de los Oscar, la más prestigiosa, la más glamurosa, la más exquisita y cargada de estrellas es ésta y todos libran una batalla a muerte por conseguir el mayor número de estrellas vestidas de su marca. Llegaron a decir que en los Oscar no eras nadie si no vestías de Armani, en los años en los que el águila imperaba entre todas las marcas de la moda; dicen que la publicidad de los Oscar a las firmas de ropa asciende a millones y que estilistas y diseñadores homenajean y regalan a las diferentes celebrities con el fin de persuadirlas para que ingresen en las filas de una marca, para que pisen la Alfombra Roja como auténticas estrellas y para que brillen en el firmamento de una marca comercial como los Oscar, un evento que aúna cine y moda si es que, el resto del año les da una tregua. Aquí, entra en juego la Costura, el más delicioso pret a porter y las verdaderas estrellas, gloriosas, radiantes en la Alfombra Roja.


Marion Cotillard lució un diseño de Gaultier Alta Costura que la confería un aire de sirena. El vestido confeccionado en tela metálica con aplicaciones a lo largo del vestido y con pátina de esmalte de color crema. El diseño que terminaba con una delicada cola de sirena lucía un sugerente escote que realzaba la belleza y la elegancia de la actriz. Como complementos, una cartera de mano rígida y un sencillo collar de cadena de color oro. La actriz, ganadora del Oscar a mejor actriz principal estaba exultante.


Vanessa Paradis, siempre magnífica luciendo un diseño de Chanel Alta Costura de línea sirena con una gran abertura en la pala central estaba espectacular. El diseño que conjugaba dos modelos de la colección de primavera verano de Costura realzaba la belleza de Vanessa Paradis. La mejor embajadora del chic francés estaba radiante con el diseño que lucía un escote muy profundo en forma de uve combinado con una cintura muy estrecha, como aquella jaula de pájaros y estaba complementado con un sutil collar de diamantes y una bella cartera de mano esmaltada.


Katherine Heigl, la mujer más sexy del planeta, escogió un diseño rojo de Escada muy favorecedor. El diseño de escote Diana lucía un original drapeado en un hombro y caía hasta el pecho dónde fruncía la cintura para crear una silueta depurada y sofisticada. Luego concluía con una cola vaporosa que partía de la espalda. La actriz complementó el diseño con una cartera rígida de color plata y joyas de platino y diamantes. Muy elegante, posó y deslumbró ante la Alfombra Roja de los Oscar. Lo más destacable es que la actriz escogió un peinado que recordaba a las divas de los 50s, Marilyn Monroe especialmente, y, consiguió brillar en una Alfombra Roja cargada de estrellas.


Cameron Diaz apareció en el evento luciendo un discreto traje de Dior Alta Costura confeccionado por Galliano. El diseño que combinaba pliegues y corte irregular estaba confeccionado en un rosa pastel, muy claro y la daba un toque juvenil a la rubia actriz. Como complementos, la rubia de América escogió una cartera oversize y unos sencillos salones de color rosa. Muy sencilla pero muy sofisticada.


Apareció Heidi Klum en la Alfombra Roja luciendo una creación exclusiva de John Galliano para Dior Alta Costura que recuerda a aquella mítica colección de Saint Laurent para Dior que combinaba el rojo y el fresa. La modelo escogió un diseño complejo, el escote subido creando una aureola, una capa y un falso abrigo abriéndose y, luego, como una flor, un vestido ceñido de color rojo fuego que accesorios con complementos en tonos fresa. El vestido precipitó hordas de comentarios, a unos les encantó y a otros les horrorizó. Personalmente, diría que lo lució con valor.


Anne Hathaway escogió un diseño de Marchesa para deslizarse por la Alfombra Roja de los Oscar. El diseño, de corte redondo y con un hombro cuajado de flores culminaba con una original cola de gasa que destacaba y sumaba elegancia al diseño. Quizás, lo único que decir del diseño sea que la hace mayor pero la actriz de El Diablo Viste de Prada estaba muy elegante en la gala de los Oscar.


Jessica Alba también escogió Marchesa para el acontecimiento del año aunque, en ésta ocasión, lo hizo embarazada. La actriz escogió un diseño de color púrpura de corte redondo y de escote palabra de honor cuajado de flores para acudir a la gala. Como accesorios escogió unos sencillos pendientes en oro y unas pulseras rígidas de inspiración griega como accesorios.


Nicole Kidman acudió al evento de Balenciaga, como siempre que es una gran ocasión. Para la gala de los Oscar escogió un sencillo vestido en negro con las claves de Balenciaga, ligeramente más corto por delante que por detrás y con ese corte que estiliza en la pala delantera. Como complementos, la actriz brilló como ninguna con un espectacular collar de brillantes de casi dos mil quilates en total. Muy austera, fue una de las estrellas más aclamadas de la velada.


La velada de los Oscar fue una ceremonia en blanco y negro con detalles de rojo. La Alfombra Roja no ha muerto, quienes han muerto son las verdaderas estrellas. Como conclusión decir que es sencillo, realmente sencillo triunfar en una Alfombra Roja, todas ellas han apostado por diseños muy básicos sin sustancia y han apostado por el legado de firmas con historia que sirven para crear un aplauso total al oírlas. Chanel y Dior las grandes estrellas de la gala, Marchesa, una firma que las pisa los talones. Muchos diamantes, de Chopard a Cartier; muchas estrellas, de Nicole Kidman a la ya consagrada Marion Cotillard y mucho encanto en la Alfombra Roja pero siempre añoraremos más espectacularidad. Aún así, la consigna es clara: la Alfombra Roja goza de buena salud. ¡Enhorabuena a los galardonados!

domingo, febrero 24, 2008

Oscar


Hoy se celebran los Oscar, la gala más importante del mundo del cine, el evento con la Alfombra Roja más poderosa y el lugar donde se hospedan las pasiones, los deleites y las marcas. Joyas, vestidos de noche y zapatos regados por el oro del dorado Oscar y por el rojo de la Alfombra Roja.