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miércoles, octubre 31, 2007

Lujo Y Tradición


Cuando una casa de moda aboga al lujo recurre a la quintaesencia de la moda y de la comercialidad. Son muchas las que recurren al savoir faire de la tradición y la cultura del buen gusto basándose en el lujo europeo y parisino de Chanel, el estilo británico de Burberry o el falso clásico de Ralph Lauren. Ya sea el estilo sofisticado y chic de la parisina amante y devota del Petite Robe Noire, la lady inglesa de sangre azul o la americana fashionista de los Hampton´s. La tradición, el lujo y la herencia de la moda es actual y, uno de los métodos de venta para las firmas del presente aunque, quién sabe si, en realidad, no es sólo un reflejo de esplendor que si sirve para facturar cuenta y, si no, no vale nada.


El lujo parisino parece ser el clásico y la esencia que más valor y prestigio da una marca. Chanel es el it francés junto con Vuitton aunque ambas marcas tienen en común el prestigio del lujo parisino, del clásico pasado y del chic femenino. Chanel se traiciona con Karl pasando del Lagerfeld consumista al reinterpretativo del clásico espíritu Chanel pero siempre con las cifras como patrón y el hacer caja como leitmotiv de una sinfonía perpetúa entre el blanco y el negro y las odas a la camelia. Aunque, con una pasión desenfrenada por USA. El caso de Louis Vuitton es otro, Marc Jacobs al frente de la mítica casa de moda tiene una mezcla de novedad y pasado de la mano del genio neoyorkino, del marketing y del estilo sofisticado, caro y diferente aunque con el emblema LV como insignia y con esa mezcla que gira entre el pasado y el presente con ese estilo moderno y antiguo. Y es que, a Marc le gusta la pasarela para innovar pero, sabe que su permanencia para LVMH depende del fin de mes.


Hay otras casas a las que la pasa lo contrario, Balenciaga en lugar de apelar a la tradición del más grande de los españoles se ha decidido por la innovación moderna, por el espectáculo futurista, por la tendencia ecléctica, por el androide chic. Amado de Carine Roitfeld, amante de Anna Wintour y amor de las fashion victims del mundo de la moda y de la jungla de asfalto. Y parece ser que este presente futurista de Balenciaga no tiene pronto fin, ya que es el it de la temporada. Eso sí, el contrario de Chanel es Balenciaga o, eso parecía porque corren los rumores de que a ambas marcan se están dejando llevar por USA ya sea con las celebrities y herederas y esposas de magnate de sangre verde o, las actrices para campañas en Balenciaga printemps eté.


Gran Bretaña está de moda, ese estilo antiguo, refinado, noble, exquisito, sofisticado y, al mismo tiempo, clásico con una pátina hípica y toques lady. Burberry con Christopher Baley al frente se ha dedicado a la gabardina, a la lady británica del trench beige y al legado de los cuadros bicolores estampando las creaciones inglesas. Christopher Baley es el continuador de la estirpe inglesa en la que la campiña floral y el binomio clásico y noble funciona a la perfección aunque, sea Agyness Deyn la top de la firma como chic it del futurismo andrógino y el sabor de antaño inglés.


Ralph Lauren es la diatriba americana hecha marca. Primero escoge el ítem americano clásico ese fin de semana en los Hampton´s para verano y el estilo Connecticut para invierno, una mezcla deportiva y sencilla para el americano perfecto. Ahora a pesar de que la marca tiene copias como Tommy Hilfiger que al principio fue el pálido clon de la marca y ahora un hijo en sí mismo aunque ahora R. Lauren se ha convertido en una renuncia perpetúa del espíritu adolescente y de la Vieja Escuela del Polo Adolescente. El problema de Ralph Lauren es que entremezcla el pasado clásico de la firma con polos, pantalones de montar, chaquetas de terciopelo, pitillos de pana color chocolate y trencas invernales y deportivas así como pañuelos de seda al cuello y un estilo sencillo, femenino y natural con el presente futurista, una mezcla en la que Ralph Lauren pretende ser el nuevo Armani, el nuevo amor de Anna Wintour y el nuevo lujo Haute Couture y europeo en lugar del encanto americano que debería tener la marca. Por un lado, RL se encarga de la tradición de la bandera patriótica y el 4 de julio pero, al mismo tiempo, ahora se plantea ser europeo y parisino en lugar de americano. Ilógico y rozando lo ridículo aunque, ha recibido plausibles críticas en Vogue. La comercialidad, el pago de publicidad y el regalar a Anna Wintour un armario completo de la colección asegura el triunfo y, el beneplácito de Internet cuando tu publicidad decora The Sartorialist.


La tradición y el lujo bien entendidos o mal entendidos son tendencia de las maisons de moda. Aunque unas renieguen de él y, otras se aprovechen de su estela lo que está claro es que, el poder del logo es la tendencia, la marca en sí misma, el valor de la moda y del nombre y el poder de la firma, el sello y el espíritu de la tradición aunque se puede traicionar en cualquier momento ya sea con un creativo visionario y aplaudido o por una comercialidad mal entendida con e punto de mira en Japón, China y USA. Destreza y genio para la tradición.

lunes, octubre 29, 2007

Cuando Chanel Volvió A Ser Chanel


Corrían los locos sesenta, aquella década en la que el lujo era obsceno y el naturalismo hippie le punto álgido de una moda que pedía a gritos lujo, corrupción, hedonismo y tiranía. Llegó Coco Chanel decidida a restaurarlo, a volver al Antiguo Régimen tirano y egoísta de la moda, no tenía nada nuevo pero, ¿Acaso importaba? Habló con Vogue Americano aquel que ya había hablado del Petite Robe Noire como “Un Ford firmado Chanel”, giró la vista a una sociedad en desarrollo y con hambre de lujo y tendencia y ofreció sus clásicos sin un ápice de renovación: ofreció sus tallieurs, su reputado Little Black Dress, su camelia y su oda hecha perfume en forma de Chanel Nº5. EEUU aplaudió, aplaudió esa vuelta al lujo a la necesidad innecesaria y al hedonismo mal entendido y Chanel renació y, no sólo anotando cifras y ceros a su volumen de negocio si no restituyendo el lujo, el prestigio y el allure a una firma ya mítica.


Ahora Karl Lagerfeld parece repentinamente enamorado de EEUU quizás recordando la época en la que las estrellas y las barras fueron mejor para Chanel que la propia camelia. Con una pasión desenfrenada por el denim, el toque deportivo americano, las damas de chaqueta de tweed y denim vintage de Levi´s y por las jóvenes nocturnas de sangre verde como el dólar. Llega el espíritu Chanel más EEUU donde Ny es el centro de la vida, Los ángeles y Hollywood el hogar del rubio más rubio y el bronceado más bronceado y de las estrellas más radiantes. Pasión desenfrenada por el hogar del consumismo, por el hogar del anhelo perpetuo, por el hogar del diablo. ¿Querrá Karl ver al diablo vestido de Chanel? Anna Wintour siempre le ha procesado su amor pero, ¿Cuánto hace que Karl no aparece en Vogue USA como amante y amado?


EEUU siempre admira la elegancia personal de Europa y, Europa el lujo y el consumismo desenfrenado de EEUU. El Káiser lo sabe, la Nueva Europa, el Nuevo París es NY, el nuevo Los Ángeles es Miami, el nuevo Miami es Palm Beach y, Lagerfeld lo sabe pero, ¿Tiene Chanel algo de USA? Porque si Chanel hace apología de algo aparte del lujo de la esencia del chic y de la feminidad perfecta de la parisina eterna y luminosa es del refinado encanto francés, del viejo sabor europeo, de la antigua concepción del lujo. ¿Ha cambiado Lagerfeld la sangre azul real por la sangre verde dólar?


Quizás sea el hecho de cambiar de escenario y, no sólo de una nueva revolución para Chanel. Quizás de ahora en adelante el tweed sea vaquero, el Petite Robe Noire un minivestido y, la bailarina eterna y bicolor de Coco Chanel un stiletto con la huella roja. Quizás sea SJP la nueva mujer Chanel y no una europea refinada, exquisita y extasiada por el logo, quizás en vez de una princesa sea una heredera, quizás en vez de dama refinada sea fashion victim, quizás en vez de La Vie En Rose sea Sexo En Nueva York, quizás la reinas se convierta en celebritie y la it girl reina sobre la marca. Quizás Chanel haya dejado de serlo o lo sea aún más, quizás sea el reinado de EEUU lo que augura el reinado de Marc Jacobs, quizás Chanel sea una cifra y no una marca o, quizás sea un pasado y un presente futuro, quizás sea una mirada visionaria o un reflejo del pasado… Pero, ¿A quién le importa si las cifras son lo que cuentan?

sábado, octubre 27, 2007

Claudia&Karl, Orgullo Y Prejuicio


Un editorial de Claudia Schiffer, bella y gloriosa, fotografiado por Karl Lagerfeld y totalmente compuesto por trajes de Alta Costura y por una pátina sepia, antigua, y del pasado que parece sacada del viejo álbum de fotos familiar. Un retrato de la Claudia Schiffer bella y nostálgica, fuerte y orgullosa y magnífica.


El dramático editorial de Karl Lagerfeld para Vogue Alemania le ha vuelto a unir con su musa eterna. Como una dama de la Alta Sociedad alemana que, en una tarde de playa descubre que su marido va a ser enviado a la guerra. Llorosa, sumida en el letargo del luto y con el rostro contraído, Claudia Schiffer se torna dama y reina solitaria del ambiente brumoso, melancólica y exquisita.


Ahora, tras la noticia parece sumida en un eterno sueño gótico y dramático. El rostro contraído, el cabello recogido y vestida de negro luto camina hacia la oscuridad total, hacia el otro mundo, ajena, distante. Tocada con plumas negras y con la calavera como signo, anda sola sumida en la lejanía quizás sin destino, quizás sin familia.


Mira con superioridad distante su futuro y su pasado envuelta en un vestido con un hombro al descubierto de color negro complementado con unos recatados guantes de encaje, unas gafas decoradas y una sombrilla decorada en los laterales. Quizás mira la lejanía, quizás ha decidido dejar de mirar.


Mira distante al embarcadero por el cual su marido y su vida van a despedirse y a abandonarla. Un vestido de la Alta Costura de Chanel de pailletes negras lleva una capa de plumas decorada con detalles florales y geométricos. Bella, aislada y furtiva.


Abrazada a lo único que le queda, su hijo, lleva el rostro cubierto por un antifaz de raso negro decorado con cuentas. Un diseño con el escote decorado está adornado con un echarpe de raso bordado. Bella, insatisfecha y hermosa.


Ahora están los dos solos, dispuestos a recriminar todo lo necesario y sintiéndose vacíos, abandonados, inoportunos. El diseño de corte francés en negro lleva una chaqueta militar con hombreras marcadas y una falda con volumen en el bajo y botas de cuero a juego con un tocado rígido.


A merced de sus sentimientos, presa y atrapada por ellos corre, huyendo y desapareciendo como si estuviera ausente pero, antes de convertirse en Anna Karenina y morir con el murmullo de las olas de mal de amor se para en seco, recordando su hijo y quizás un atisbo de futuro.


Airada, orgullosa y resentida pero conocedora de su destino incierto. Envuelta en un juego de volúmenes, desnuda en alma y cargada con el peso de la responsabilidad camina gloriosa, con paso firme y convencida de la fortaleza de su ser.

miércoles, octubre 24, 2007

Christian Dior: El Renacer De La Moda


El 24 de octubre de 1957 el más grande de los grandes, Monsieur Christian Dior murió de una taque cardiaco provocada por una copiosa cena en Italia. El creador de creadores, el hombre que liberó a la moda atándola al corsé de nuevo y dejando a la mujer en una pose decorativa, egoísta y perversamente decadente. El hombre que consiguió que la moda renaciera de sus cenizas cual ave fénix tras un duro golpe propinado con el racionamiento de la II Guerra Mundial hizo que aquellas cenicientas cuyo sueño se había roto con Mussolini, Franco y Hitler no se eclipsaran al oír las doce campanadas del reloj augurando la medianoche si no que revivieran en un sueño continúa y eterno. El creador de sueños, el creador de moda. El modisto y el hombre al mismo tiempo.


El hombre que creo el New Look enamorando al mundo femenino con un sentido únicamente decadente y sin ánimo de ser práctico que, las volvía a ceñir al corsé, a atar al ornamento y a apresar a la crinolina y al legado de la eternidad ornamental se rindió ante un estallido de color: rojo pasión, rosa satinado y gris perlado junto con verde menta, azul nocturno y esos tonos florales que reinaban en el Jardín de la casa de su infancia donde el estallido de color y el florecer de la naturaleza inundaba todas sus creaciones. “Los colores son maravillosos, son sensuales, eróticos y femeninos.” Eso sí, siempre con sutileza, elegancia y savoir faire y un toque elitista y francés.


Por casualidad Christian Dior se encontró con la moda. Aunque siempre inclinado a las bellas artes, su familia siempre se opuso a su talento para la aguja y quedó relegado a la confección de disfraces, faceta que ha heredado Galliano, y, tras abandonar la diplomacia y el protocolo se decantó por una galería de arte financiada por su padre. Únicamente, cuando su familia cayó en la ruina Christian Dior se vio obligado a dedicarse al mundo del arte dedicándose a la creación de figurines para la revista Le Figaro donde, pronto fue requerido como diseñador por su buen ojo, su creatividad y esa elegancia altiva y adecuada, excesiva y exquisita y, sobre todo, exitosa y colmada de talento.


Pero Christian Dior encontró para su firma, para su espíritu un mundo, un universo altivo y sofisticado digno de la Alta Sociedad, de la Alfombra Roja y del espectáculo de las páginas de Vogue. “Al menos sus labios vestirán de Dior” fue el eslogan utilizado para la publicidad de la firma, cuando las deseosas Cenicientas de la moda se encontraron con la firma de sus sueños creadora de un mundo onírico, eterno y elegante. Y, eso es lo que hizo, unió a su marca el lujo y el exotismo, el deseo, la lista de espera, lo codiciado.


La mujer de Christian Dior combinaba las tendencias más arriesgadas, los cortes arquitectónicos y el detalle y el gusto por el lujo, la opulencia y la elegancia. Su mujer Dior era la mujer elegante, decadente, opulenta, exquisita y novedosa atada a la moda, unida al presente y eterna. Quizás ese aire regio, soberbio y protocolario que Christian Dior había vivido en su visa fue lo que hizo que sus creaciones fueran llevadas por las mujeres más elegantes del momento y por las más admiradas. Exquisitas creaciones, exquisitas mujeres y fastuoso presente para una firma del pasado que convive con el presente y que se alimenta del futuro delirante y teatral de cada modisto que releva a Monsieur Dior, el grande de los grandes.


Dior, Monsieur Dior, eterno Dior...

martes, octubre 23, 2007

El Éxito


El éxito es el medidor que indica qué status y, por lo tanto, qué precios alcanzan las prendas de cada diseñador. El selecto grupo está formado por todos aquellos cuyas creaciones son aplaudidas por público y damas y custodias del mundo de la moda. Acaparan portadas, pisan Alfombras Rojas y poseen interminables listas de espera para que pocas afortunadas puedan conseguirlos además, todas las creaciones de éstos modistos tocados y ungidos por el estrellato alcanzan temporada tras temporada el calificativo de “must” “prenda it” o indispensable de la temporada con el que el armario perfecto del Shopaholic víctima de la moda debe contar y, a ser posible, en versión original y no en versión democrática. El éxito es presentar cualquier cosa y que sea aplaudida.


Lagerfeld sabe mucho de eso a pesar de que su última colección para Chanel haya recibido críticas devastadoras eso sí, un grupo de “iluminados” la han aplaudido y celebrado. A eso me refiero. Que hagas lo que hagas lo aplaudan. Ese fenómeno que conoce Miuccia Prada a la perfección y que, ella misma reconoce: “La primavera 2007 era todo turbantes, tocados y tops de raso porque, no me gustaba lo que habíamos hecho como partes de abajo.” Ella lo dijo y reconoció, incluso, que la colección no era de su agrado porque ella había pedido algo más experimental y no un arquetipo Hollywoodiense como se convirtió pero, ¿Qué importó? Fashionistas, devotos y sacrílegos de la moda aplaudieron la decisión, el comentario y la colección y, por supuesto, el turbante se convirtió en el accesorio del verano aunque, no poblara las calles.


Ghesquiére es otro de los afortunados desde que Carine Roitfeld le ha convertido en chico malo de la moda y sumo sacerdote de las tendencias caducas, marcadas y terriblemente comerciales e incomerciales al mismo tiempo. Es lógico, las tendencias marcadas siempre calan en la sociedad y, a menudo, inconscientemente. Decide crear un invierno reinterpretado, un verano robótico, un invierno college con toques rebeldes o un verano andrógino, rígido y complejo con un aire postmoderno y clásico y todo el mundo venera la creación. Ghesquiére es, actualmente, un caso similar al de Prada pero, en versión parisina y con ese punto decadente europeo que Prada ha perdido al rendirse a la comercialidad. Es algo así como Tom Ford, al principio era genial y con unas ideas radiantes: sexo, sexo, sexo en vez de aquel dinero, dinero, dinero de Warhol pero, cada vez ahonda más en su círculo vicioso, en su mundo sexual y carnal, en el destape cargado de provocación vacía y, aún así es aplaudido. ¿Triunfan sólo los mediocres, sólo los genios o ambos? ¿Y quién escoge lo que sí y lo que no?



Por otro lado, no sólo de moditos vive la moda y, otros sectores están tocados por la gracia luminosa del éxito. Desde la controvertida estilista Rachel Zoe amada, odiada, repudiada y adorada aunque, con un adjetivo seguro: cotizada, la creadora del rubio más rubio, el bronceado más bronceado, al delgadez más delgada y las gafas de sol más grandes se ha convertido en una de las mujeres más aclamadas del star system sencillamente porque a quien viste asciende al estrellato. Patricia Field es otra de las adoradas, ella, Sexo En Nueva York y ése estilo suyo: caro, vintage, impactante. Y, por supuesto, el Diablo: guarda, custodia, exquisita, amada y odiada y, sobre todo, poderosa. Claro que, rock&roll Carine tampoco está ajena al estrellato sobre todo después de que muchos la consideran quintaesencia de la moda y verdadera guardiana del estilo. En el tema de modelos, favoritismos aparte, éxito es sinónimo de Kate Moss esa rubia que a cada golpe de melena, a cada paso rojo pasión y a cada look bohemian chic que escoge es aplaudida. Desde luego, ella es la chica it por excelencia y a todos les une el éxito.


De todas formas, junto con el grupo de exitosos y ungidos por el amor incondicional del mundo de la moda está el grupo de los olvidados, fracasados o anclados en el pasado que, quizás vuelvan a respirar pero que siempre es difícil. Ya sea Chalayan con esas piezas de madera y virutas de hierro, la inspiración oriental y japonesa con grandes estampados y esos grandes creadores o el ahora comentadísimo Marc Jacobs que es aplaudido y devastado a partes iguales. El problema de los perdedores es, serlo y tener “la publicidad aunque mala siempre es buena” como Marc Jacobs al que la polémica Suzy Menkes le ha devuelto, si es que alguna vez se había ido, a los titulares de la moda o, al grupo de los malditos, perdidos y olvidados que se quedaron a medio camino, ansiando un sueño perdido. Claro que, si la moda ha dado un verdadero éxito es el color negro. Como él no hay ninguno y, todos le procesan su amor.

domingo, octubre 21, 2007

Los Amores Pasados De Karl


Karl ha vuelto a enamorarse de sus amantes de “juventud”: la top que desterró el mito de las rubias en Chanel y la actriz-modelo-diseñadora Milla Jovovich que ahora vuelve a la marca de la doble C envuelta en un halo de misterio y elegancia art decó. Karl Lagerfeld es un hombre que siempre es noticia, recientemente por hacer un desfile en la Gran Muralla China para Fendi; por dejarse descubrir en un documental íntimo con confesiones acerca de su pasado, su presente y su futuro o, por volverse a enamorar de sus musas pasadas así como sucumbir al séquito de actrices y Voguettes actuales. Por si fuera poco, ahora Lagerfeld ha vuelto a recuperar el punto de mira del mundo de la moda al asegurar que sus contratos para todas las marcas son vitalicios y que, a pesar de que no busca sucesor él asegura que ya tiene una ligera idea acerca de quién será el elegido.


Para empezar, Milla Jovovich va a ser la nueva imagen de Chanel. Ésta vez, Karl no se ha dejado seducir por los apartamentos de Madame Chanel ni por la exquisitez sofisticada y refinada del influjo del art decó. Ahora, la ucraniana ha sido influenciada por el estilo futurista y moderno que parece ser el nuevo amor de Karl. Lo que está claro es que una campaña tan bella como la antigua de Jovovich para Lagerfeld no es posible pero, en ésta ocasión, Lagerfeld ha escogido un look con detalles futuristas de color blanco y negro en vez del aire vintage sepia que inundaba las otras imágenes de la campaña. Menos parisina y más reflexiva con ese aire novedoso que Karl quiere dar a la camelia, las perlas y al binomio blanco y negro. Aunque últimamente Lagerfeld se haya enamorado del denim para darle un nuevo aspecto a la pasarela francesa y, cada vez más, se rinda ante el estilo futurista y con un toque sixties que el alemán utiliza de forma recurrente. Eso sí, la mirada felina de la bellísima Milla Jovovich es magnífica. Aunque el pasado sea más bello que el presente.


Por otro lado, una bellísima rubia de 10.000 caras que se convierte en amada y odiada de Lagerfeld según pasan los años vuelve y con más fuerza que nunca para ser la imagen de Chanel en la temporada de primavera verano. La top de tops vuelve a Chanel tras un debut, algo pequeño para ella, en el Resort de Chanel. Quién sabe si Claudia volverá a las pasarelas para Valentino Haute Couture o, para alguna campaña primaveral. Además está el aniversario de Vogue, ojala Claudia sea portada, y los rumores acerca de un nuevo perfume Chanel y, su correspondiente nueva imagen. La mujer de cabellos rubios como el sol, de belleza sobrenatural y de elegancia lírica vuelve y, cada vez con más fuerza.


Lo que está claro es que, o a Karl Lagerfeld le ha dado un ataque de nostalgia por sus antiguas estrellas fulgurantes que nunca se apagaron o que, se han vuelto a encender. Uno nunca sabe si las tendencias salen de Karl o son alimentadas por el, si es muy aprovechado o tremendamente generoso, si es iracundo o gentil pero, por el momento, está apostando por cada diosa de la temporada. Ahora, ¿son poses interesadas? Casualmente ahora Karl ha caído en las redes de Rinko Kikuchi tras presentar un gran desfile en La Gran Muralla China y decir que Asia es el futuro, algo que es cierto pero es como poco interesado; Keira Knightley para Coco Mademoiselle con todo su encanto y elegancia actual, Milla Jovovich que está triunfando con su colección de Jovovich&Hawk, su minicolección para Mango y según dicen los rumores un contrato publicitario para L´Oreal. Desde luego Lagerfeld siempre acierta, ¿O no?

sábado, octubre 20, 2007

Tres Mujeres Y Un Destino


Tres mujeres con muchos puntos en común se han dispuesto a unir sus karmas para llegar al mismo destino que tiene nombre inglés: TopShop. Unidas por su colaboración pasada, presente y futura con TopShop los caminos de Irina Lazareanu, Kate Moss y Agyness Deyn. Por si fuera poco el hecho de que ambas han trabajado, trabajan o trabajarán para TopShop como imágenes de marca o diseñadoras. Y es que los rumores en el mundo de la moda devoran París, corren por Nueva York y perecen en Londres donde la música, la moda y el excentricismo se pasean por las calles esperando al flash efímero, a la sonata de aplausos o a la pasarela. Y es que ambas han sido ungidas por la buena estrella de la moda.


Que Kate Moss es noticia haga lo que haga, se ponga lo que se ponga, salga (o no) con quien salga y trabaje en lo que trabaje es un hecho. Es algo así como decir que la pieza básica del armario de la mujer es un vestido negro. Kate Moss es noticia por varias cosas, por ejemplo el hecho de seguir colaborando con TopShop y, en ésta ocasión con una colección especial de fiesta para la Navidad o su cambio de look en el que ha apostado por una cabellera rubia con flequillo que la queda francamente bien. Por si fuera poco, la TopModel británica, chica it por excelencia sin ninguna duda, tiene nueva pareja y, se pasea por cada Alfombra Roja que se precie luciendo vintage y prendas de su propia colección.


No sólo eso, la que fuera íntima amiga de Kate Moss, Irina Lazareanu e imagen de su primera colección para TopShop se ha convertido en la prometida del ex de Moss, Pete Doherty y ya exhiben su amor. Las malas lenguas dicen que Kate Moss lleva un mes de peleas porque cuando no se pelea con Sienna Miller, amadísima de Anna Wintour por, robarla su estilo (algo que es cierto), sus amigos (algo que casualmente también es cierto) y sus contactos (algo que también es cierto). Por tanto, no es difícil predecir que Sienna pronto lucirá flequillo sixties al estilo Kate Moss aunque lo justificará con la excusa de su película “Hippie, Hippie Shake” y el espíritu sixties que la impregna. Eso o quizás vuelva a intentar convencernos con la Eddie de Warhol. Además, Kate Moss vuelve, o eso dicen, la próxima primavera con fuerza y, especialmente tras la primera aparición de su perfume en la campaña de publicidad, su colaboración con TopShop que cuentan se va ha hacer fija y con su nueva línea capilar que viene a raíz (nunca mejor dicho) de su corte de pelo y de su cambio de imagen y de una línea cosmética. Eso sí, Kate Moss continúa convirtiendo en oro todo lo que toca aunque, ella prefiera el blanco nieve. Ya saben, afortunados en el trabajo, desafortunados en el amor. ¿O no?


El problema no es que Kate Moss continúe con sus devaneos, si no que Irina Lazareanu que fue íntima amiga de Kate Moss se haya convertido en demasiado amiga-pública-novia-prometida del problemático Pete Doherty que tantos disgustos trajo a Kate. Nadie sabe qué pasará ahora pero, por el momento Irina luce una alianza en el dedo. El problema o la noticia o el dato es que la modelo que todos cotizan y que todos disputan es que aparte de estar nominada a los British Awards como mejor modelo del año es que se ha convertido en una verdadera it girl. Y es que la chica que es la otra adorada de Karl Lagerfeld y de la que se rumorea podría ser imagen del nuevo perfume de Chanel que saldrá a la venta en primavera. Eso y que, imitando de nuevo el estilo de Moss esta logrando hacerse un hueco entre las mejor vestidas. Es que Kate Moss es una mina de oro…


Luego está Agyness Deyn una modelo que aparte de ser de la noche a la mañana chica it del mundo de la moda tan admirada como odiada (yo me encuentro en el segundo grupo) se ha convertido en fuente de rumores que corren como la pólvora y es que la modelo del cabello oxigenado u oscuro como el carbón parece que podría sacar una colección al estilo Moss para TopShop con sus básicos de armario que, son los its de House Of Holland y esa mezcla de estilo bohemio y ecléctico, moderno y casi impregnado de un aire tribal y muy rock. Al parecer la modelo que despierta odios y dudas acerca de su edad, su procedencia y su saber hacer tanto dentro como fuera de la pasarela parece que se ha convertido en la niña mimada de la moda. Además, está nominada a Mejor Modelo Del Año en los Britsh Award. Tengo grandes dudas acerca de si la colección será viable y no sólo viendo sus deplorables estilismos, esa capacidad para convertir cualquier cosa en poco estilosa o el mero hecho de carecer de estilo y de ser conocida únicamente por ese estilo tan ambiguo. Bueno, por eso y por pasar de inglesa vendedora de patatas a chica it. La duda es si su colección tendrá aceptación masiva al estilo Moss algo tan poco posible como improbable y qué prendas la conformarán. Quién sabe…


Lo curioso es que estás tres mujeres han entrelazada sus caminos pero nunca los han unido hasta ahora donde los aplausos, las risas y las muecas de asombro ocupan los rostros de quienes las miran. Que Kate Moss dejó de ser hace años un icono de moda lo sabe todo el mundo y que sustituyó tan preciado puesto por el de tendencia pura en sí misma. Irina Lazareanu es una de esas mujeres que representan la mediocridad elevada al estrellato porque, se mire como se mire Kate Moss tiene algo, y Agyness debe tenerlo a los ojos de quienes la contratan porque jamás pasará a crear tendencia por muy estrafalaria que sea en pasarela y en Red Carpet donde ha sucumbido al tottaly black y a los destellos metálicos y actuales de House Of Holland. Pero que es difícil ser Kate Moss es algo más que obvio.

jueves, octubre 18, 2007

Los 10 Mandamientos de Una Voguette


Todo el mundo lo sabe, el mundo de la moda es cruel, tiránico y despótico pero envuelto en un halo de luz, genio, tendencia y elegancia. El mundo de la moda se ha rendido ante el poder de una generación de filles terribles cuya máxima es el fashion victim de Prada y esa constante de Louboutin para sus pisadas. Los mandamientos de una voguette implican ser una chica it, una amante del stiletto sacrílega a Sex And The City y apasionada del reinado de las gafas de sol y del gesto serio perpetuo. Los diez mandamientos de la chica it son un tributo al estilo chic, sofisticado y exquisito de la parisina perpetua. Las diez claves de la Voguette son los mandamientos actuales de las verdaderas diosas de la moda.


  • Amarás a Carine Roitfeld sobre todas las cosas: a ella y a su estilo.


  • No seguirás la moda al pie de la letra. La clave es un estilo puntero adecuado para cada momento y siempre en evolución. Acabarás cayendo en las redes del vintage, el falso clásico americano o el decadente parisino.


  • Santificarás los Loubotin y caerás rendida al stiletto sin dejarte enamorar por falsos ídolos pasajeros como el zapato plano o la bailarina.


  • Honrarás las creaciones de la moda, sea cuales sean, dejando de lado la economía y la sociedad y guiada solamente por impulsos adúlteros, pasionales y, preferentemente, irracionales.


  • Matarás por el must de la temporada sea cual sea y a cualquier precio codiciando especialmente los it-thing con lista de espera.


  • Santificarás las fiestas. Un desfile no es nada sin una legión de celebrities en la primera fila, sin una fiesta post desfile regada en champagne o, a la luz de Roma tamizada con el rojo amapola o, la Alfombra Roja.


  • Jamás robarás aunque eso quizás signifique no ser imagen y musa de Marc Jacobs. Aunque aplaudirás el gesto pero condenando el acto.


  • No cometerás adulterio, hoy es Givenchy, mañana Nina Ricci pero siempre Balenciaga de la mano de Nicolás Ghesquiére o, en su defecto, Prada.


  • Todo tipo de deseos impuros serán expresados y satisfechos a cualquier precio. Y, especialmente, si los codiciados aún no han posado sus alas en la Alfombra Roja, demasiado conocidos, o en las páginas de Vogue.


  • Codiciarás todos los bienes haciendo distinciones y con una sed implacable de consumo capitalista y de frenesí carnal a golpe de talonario.


Por último, toda Voguette lo sabe, la moda es ruin y caprichosa pero, el hedonismo sólo es condenable por aquellos que aún no han sucumbido ante la verdadera tentación capital.