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jueves, mayo 31, 2007

Citizens Of The World Wear Zara


Tienen fama, tienen glamour y son salvajes. La última sensación, consagrada, de las pasarelas tiene la esencia italiana y es que, el fenómeno Armani levanta pasiones. Personalmente, yo comparo a Armani con Amancio Ortega y es que ambos son Emporios y aunque cada uno se dedique a un público y sea idolatrado o consumido por la masa ambos venden diseños clásicos y eternos con cuidadas líneas estéticas y pautas sencillas y marcadas. Baja Costura Vs Alta Costura en un combate de pesos pesados entre, Emporio Armani y Emporio Zara y es que, aunque Armani sea el diseñador icónico de una generación de dandys a lo Richard Gere en American Gigoló y el nuevo couturier de la elegancia, Zara es la firma que ha marcado escuela y que ha creado pauta en menos de un cuarto de siglo con sus patrones estéticos y sus precios competitivos y apetecibles… Dioses de la moda pasarán a la historia aunque de diferente manera, uno se ha convertido en el Emperador de la moda gracias a sus líneas clásicas pero rompedoras y ese concepto actual y revolucionario de un pret a porter femenino para femmes fatales de la industria y la empresa y para hombres hedonistas y poderosos y es que, Armani es símbolo de poder… Claro que en el imperio Zara nunca se pone el sol, la moda brilla cada semana y su facturación es ágil y ejemplo de una industria rentable, provocativa y genial; viste cada esquina y cada armario y, aunque no invierte en publicidad su nombre suena en nuestras mentes no sólo como moda española sino como empresa icónica de un siglo, de una época porque ilustra el modo de pensar de la etapa actual, del capitalismo para todos los públicos del excentricismo vendido en cada esquina. Moda, moda y moda con aquella famoso cita de Warhol: Sell, Sell, Sell! Es el lema de una casa de Costura que ha revolucionado el mundo.


Decían los críticos del Imperio Zara que su gran baza es estar en cada esquina y tener esa inmediatez pero que jamás pasaría a la historia de la moda personalmente, creo que están equivocados, el Imperio Zara es moda y es historia por sí mismo. Es la gran baza comercial y el éxito de un siglo deseoso de novedades, hambriento de tendencias y moribundo de estilo… Ni campañas publicitarias, ni pret á porter ni la exclusiva Haute Couture se encuentran en el imperio de Zara pero, sus prendas están en nuestros armarios y su logo en nuestras mentes. Oí decir que, las prendas de Zara duran unos tres años y que eso no pasa con una prenda Burberry, Prada o Chloé pues son eternas y sus líneas siempre elegantes. Seamos racionales, ¿Quién quiere que un abrigo le dure para siempre si hemos sido educados en una sociedad de consumo? La duración de las prendas no es un problema puesto que antes de que sus costuras se abran o sus colores se pierdan, la siguiente temporada ya está en nuestros armarios y las prendas de la pasada no volverán a ser puestas, prácticamente, nunca. Creo que es una necesidad, si una prenda no tuviera, por así decirlo, fecha de caducidad, el consumo pararía. Todos sabemos que el eterno vestidito negro conviene tenerlo sellado por Chanel, que el audaz camisero y la falda azul marino años 50´s es privilegio de Dior y McCartney que, un chaquetón de piel siempre es elegante y que, conviene tener un puma negro exquisito de Farrutx. Pero, no queremos prendas de temporada eternas, pues la moda se reinventa, un estampado must have de primavera es desterrado en invierno, la falda lápiz del verano pasado es sustituida por los volúmenes balón de Balenciaga para el invierno y las prendas pasan de moda. ¿Para qué comprar resistencia cuando queremos tendencia?


De todas formas, aunque el Diablo Vista De Prada, la humanidad lo hace de Zara. Dijo John Galliano que corriendo por París pasó delante de un escaparate totalmente blanco, blanco impoluto, blanco chillón, blanco charol… y quedó maravillado. Los maniquíes vestían refinados Petites Robe Noire combinados con los últimos volúmenes, abrigos afrancesados y pumps o sandalias brocadas. Él cuenta que quedó maravillado y buscó el nombre de la firma, ni Balenciaga ni Prada… ¡Era Zara! Tenemos Balenciagas eclécticos en forma de pitillos o de rígidas blusas blancas, tenemos vestidos camiseros con puntillas onda Chloé, tenemos sandalias y culottes a lo Prada, vendemos verde flúor y tonos neón inspirados en Gaultier, estampado de Gucci a gogo… ¡No, no son los titulares de Vogue sino, las prendas que uno se encuentra si pasea por Zara! Unos los llaman clones, otros más críticos copias pero, pocos saben que muchas firmas venden sus patrones al gigante español puesto que, su público es fiel y no se “vende” a los precios competitivos. En mi opinión, Zara vende al mundo, Prada a los fashionistas aunque, la duda es obvia, ¿No se ha convertido el Pret á Porter en el status que comprar para los nuevos ricos? Zara democratiza la moda, el pret a porter la exclusiviza; mundos paralelos en universos diferentes pero con un único propósito: moda, moda y moda. Bueno, y ventas…

¿Será verdad lo que dijo Gianni Versace que “el buen gusto no existe”? Definitivamente, no. Imposible.

martes, mayo 29, 2007

Coquetas


La intimidad.

Los frascos de perfume regalo de viejos amantes que ya no existen.
De historias que se rompieron, de amores que fracasaron, de joyas que compraron besos, carne, sexo, caricias entre los muslos y el encaje y el olor a tabaco, y las sábanas de hilo...
Las historias

viernes, mayo 25, 2007

Y con ellas llegó el escándalo...

Hace ya años que D&G y Gucci instauraron el reinado de un estilo, una tendencia que reinaba y se imponía sobre las demás. El porno chic inspiró los exuberantes escotes de Tom Ford para Gucci, sus provocativas minifaldas o las ceñidas siluetas corsé pero, para D&G, aparte de la polémica de su campaña, la sensualidad casi sexual se trataba de la mejor estrategia de ventas y sus mujeres curvilíneas, diosas urbanas, que lucían ajustadísimos corsés o poses salvajes. Para Gianni Versace, las top models provocaban a medio mundo como si fueran fieles felinos, cubiertas de insignias de la Era Punk o como diosas carnosas pero, la última sensación es el debate Curvy Vs Famelia…


Sin duda un tema difícil, tras las medidas de masa corporal, llega el dilema. ¿Todas valen? ¿Sólo unas pocas? En fin, personalmente creo que el peso es una característica más de la modelo como la altura y que influye en la horma de llevar la ropa. De hecho, en mi opinión, las top models famélicas o las extremadamente delgadas lo son porque ya no se precisaban modelos que opacaban las creaciones del modisto y cuyo resplandor brillaba más que el propio Gianni o Karl. Kate Moss salió a la fama en los provocativos anuncios CK en los que marcó hito pero no fue la primera top model delgada ni la primera musa etérea o volátil o, mon dieu, anoréxica.



Twiggy fue la gran culpable de que la moda, y Mary Quant se rindieran hacia su silueta que, era demasiado poquita cosa para cualquier vestido pero que sólo daba personalidad la prenda al look. La mujer era la percha y punto. Niña mona, de familia bien y con trazos y rayas de coca por medio se cruzó en la vida de Warhol y en los films en breve, Eddie, mítica ha inspirado colecciones 80´s con el resplandor de estudio 54. Diva del cine, claro pero basta con conjugar el escándalo con la muerte joven y salpicarlo con una intoxicación etílica o unos destellos de heroína para ser recordada como feroz musa de una generación voraz. Vividora diría yo…. Ellas tampoco fueron las primeras porque ya en la Belle Époque, el corsé ceñía la cintura y duplicaba el busto buscando la famosa silueta S o el reloj de arena…. Pero eso ya no se recuerda….




Ahora el escándalo está en la moda y, algunos irreverentes se burlan de ella, el genial Gaultier sacó a desfilar para la primavera verano 2007 una Venus primitiva; Galliano había sacado, mucho antes, variopintos modelos (enanos, obesos…) en sus colecciones… Pero llega el dilema de la top esnifando Cocaine y con ella se avecinan los rumores y para ella, los contratos millonarios…. Ya lo dice Naomi Campbell este mes cuando habla de Kate Moss y la define como alguien que no hace nada pro curarse porque no tiene tiempo. Pero ahora, a Carine Rotfield, voraz competidora de Vogue USA decide que va a saccar a flote Vogue Paris y la va a convertir en el buque insignia de la moda. Si Anna Wintour adora la famelia chic y la padece en sus propias carnes, la también escuálida Rotfield se ha decidido por el brazilian chic: sanas, de aspecto saludable, altísimas, bronceadas y guapísimas. Clones de Gisele Bundchen y ecos de la eterna Claudia. ¿Sólo competición por el disputado timón Vogue? La Guerra de la báscula ha pasado la operación verano y se ha adentrado en las portadas de revistas, en las mentes adolescentes y en las pasarelas pero….

Ahora lanzo yo otro dilema. ¿Y qué ocurre con esta era de eterna juventud? Eso no importa, ¿Será porque los dos grandes bloques, y damas o diablesas, del mundo de la moda ya han pasado, sobradamente, los cincuenta?

lunes, mayo 21, 2007

American Lady´s Summer

El verano se acerca y todas las grandes firmas de ropa lo saben. En este caso, en Dior hemos creado una colección crucero con prendas femeninas, elegantes, modernas, lujuriosamente comerciales y creativas. La simbiosis de Jackie Onassis y de Grace Nelly salió a la pasarela con esas cualidades de mujer fatal y ala par perfecta, bella altiva y elegante fueron las máximas de una mujer actual, devota de la Maison y vestida para el día con vaporosos diseños complementados con bellas pamelas, gaseosos vestidos para la tarde en el yate o en el paseo marítimo y con elegantes túnicas griegas estampadas con las mejores joyas y el aroma del lujo y la exuberancia. Una colección vibrante, mágica y única formada por esas prendas que podrías llevar al yate de Valentino donde el champagne y el aroma Viva Italia se respira, pasear por la cubierta de Cavalli como una diva de Hollywood o, asistir al último local de moda. Mujeres Martini, salvajemente italianas pero con ese toque americano que el mundo imprime a la moda. Cruce místico entre las dos damas de la elegancia por excelencia en el catwalk de Dior dónde la temporada resort se volvió pret a porter…


El azul toma protagonismo para la mañana. En vestidos livianos de corte años 50´s la dama cubre su ropero con el estampado resort por excelencia, cachemire o pasleyl, en todas las variantes azul océano pero, pone la excentricidad en las pumps verdes metalizadas combinadas con un recogido 50´s, más propio de la noche que de la ápres midi, que pone el toque exuberante y joyas porque, sí, las joyas son el complemento favorito de la mujer. A esta hora, las grandes gafas de carey son imprescindibles, como complementos la pochette de mano es insustituible. ¿Lugares de moda? Uno de las muchas terrazas al borde del mar dónde sucumbir a las charlas irracionales de los amigos sin compromiso. Entre las zonas it, El Mercado, Printems, los jardines del Piquío en Santander o el Plaza de Paris…



El traje de chaqueta siempre es una consigna en el guardarropa vacacional. Es elegante, combinable y femenino. Reinterpretación en azul cielo del mítico modelo del New Look, de Monsieur Dior para la mujer más femenino. Lirismo y bordados en un diseño de cortes livianos para la mujer más femenina. Ideal para pasear del brazo del amado por el paseo marítimo, por las orillas del Sena o acudir al teatro. Falda de raso con brocados vintage en el bajo combinada con el bolso de moda: ¡Vuelve el Doctor Bag! Y las míticas pumps de Jackie que la convirtieron en mítica. Los recogidos son indispensables, adiós al maquillaje teatral y vivan las joyas son las consignas del mágico Galliano…



Los vestidos vaporosos con estampado floral no pueden faltar en el armario femenino. Son elegantes, veraniegos y tremendamente chics! En este caso, el diseño incluye a las omnipresentes joyas llevadas a la opulencia: el collar se convierte en gola y los pendientes en cabellos… Para adornar el escote, el encaje complementa a un sencillo pero colorido vestido y, la seda está decorada con gran variedad de flores. Los peep toes azul cielo conforman un look elegante y clásico pero a la vez rompedor. El corte japonés, muy Gucci printems-eté, y la falda liviana lo convierten en el verdadero must del verano.




Aunque el desfile fuera un alarde más del magnífico equipo Dior con el que Galliano cuenta y que hizo que el resort abandonará la línea de baño y pisara la calle como le memor pret a porter. El biquini, el triquina y el traje de baño tuvieron cabida a la hora de decidir que prendas dan nombre al verano. De corte años 50´s e imagen muy pin up, el biquini azul cielo deja poco a la imaginación pero mucho al ingenio. Pamela a juego combinada con un bolso más recomendable para pasear que para la cubierta de un yate viene junto a inconfundibles joyas: perlas y esmeraldas se dan cita en el cuello femenino. Brazaletes vintage cubren sus brazos y sus pies ligeros viene frenados por el stiletto.





Muchos echan de menos al mítico Pucci, que revive de la mano de Matthew Williamson, y sus estampados multicolor pero Galliano se ha decidido a ser su sustituto y convertirse en el creador de un maxicaftán excéntrico, lujoso y exuberante rozando lo tropical que se convierte, a partes iguales, en la última sensación del verano y en un complemento para la calle. De forror de raso ros afuccia y metalizado en los colores más brillantes se deja insinuar un tímido biquini de rosa chillón combinado con la omnipresente pamela matutina y el doctor bag, versión xxs, y las exuberantes turquesas que penden, gráciles, de sus pendientes. ¿Opulencia o decadencia?






El vintage no cesa de repetirse para las temporadas en la pasarela de asfalto. El estampado predilecto de Monsieur ha vuelto de la mano de su enfant terrible, el corte diana y el estampado de leopardo se alían para crear el New Look. De inspiración griega, con un cinturón ciñendo el cuerpo y las incombustibles gafas de sol que no tienen visos de dejar de crecer salvo por el tímido intento Ray Ban. Junto con el zapato sahara de YSL, los tonos pajizos de los complementos resaltan el estampado y la fuerza sensual del vestido. Ideal para un cóctel de Cosmopolitan o para una copa de champagne. Un toque sexual al crucero nunca viene mal. ¿Verdad?


Despedida de gala a lo diosa sacre griega con un diseño en tonos blancos que evoca más a la figura cubrí que a una oda a la anorexia nos despide Galliano y es que ell yate ha pasado al trastlántico y la noche Titanic está por llegar. Corte años 20´s para un diseño túnica que recuerda a los vestidos Delphos de principios de siglo combinado con la mayestática tiara, las sensuales y femeninas joyas y el omnipresente amigo de la rubia: los diamantes. El bolso de mano se vuelve ridículo y se convierte en el último detalle de la opulencia y los zapatos a juego nos recuerdan que: ¿Sólo las niñas de la Haute Soiceté se preocupan de que ambos combinen?

Repito, opulencia o decadencia… Nunca se sabe…

jueves, mayo 17, 2007

Sagrada Moda


La moda es el símbolo inequívoco de cada época, a traves de sus artísticas pinceladas corroboramos la economía, la sociedad, las guerras e hilamos la aguja del vestido con la liberación femenina, los años del consumismo, los despreocupados 20´s o los años de Guerra y crisis. Este invierno, los años 40´s vuelven con todo su esplendor, los años tras la Segunda Guerra Mundial no fueron fáciles y la moda no vio en ellos su mejor momento aunque atisbó las mieles del éxito con la innovación y la perspicacia de sus creadores. Chanel se dio cuenta que su nombre servía como la mejor campaña de marketing y que Chanel Nº5 se hacía mítico entre los perfumes. La moda democrática comenzó a tener importancia en ésta época, en EEUU, dónde los patrones de Madame Coco eran rediseñados para las masas. Los ánimos subían y con ellos el gasto y el consumo se reponía en las tiendas obviando los años de racionamiento y la moda volvía a surgir con fuerza entre las estrellas de cine y las siempre admiradas damas de la Haute Societé. Como todo el mundo sabe, la moda es cíclica, un torbellino de tendencias que conjura el ánimo y espíritu social con el homenaje a una época, un momento histórico. ¿Y es qué que tiene la moda pasada que no es tan atractivo?



Este verano, parecía que numerosos creadores habían decidido obviar el consabido y exitoso bohemian chic para apostar por el futuro como ya hiciera Courreges. Desde Balenciaga a Chanel, las míticas maisons decidieron que la mujer se convertía en un robot y Vogue veía en Hussein Chayalan el hombre más imaginativo y mágico subido a una pasarela aunque, curiosamente, el diseñador habían intentado reponer sus ventas con la siguiente máxima: “Hussein no mira al futuro en sus creaciones si no al presente” irónica máxima para el creador que en sus años bajos, cuando McQ triunfaba y él cerraba su propia firma decidió que los vestidos en papel y madera no se vendían y había que hacer algo. Otra vez, la mano negra de la comercialidad sobrevuela la moda…



Pero el invierno nos ha devuelto a la realidad, los tocados y los sombreros son tendencia y el New Look de Monsieur Dior sobrevive y es rescatado en todas las colecciones; Valentino nos propone una mujer elegante y sofisticada, Cavalli torna nuestra mente a la Guerra y al Rik´s Café de Bogart en Casablanca y, Arman no se rinde y cubre a la mujer con strass y pieles hasta que esgrime la máxima “Los mejores amigos de la mujer son los diamantes” La piel vuelve y en todo su esplendor aunque PETA se dedique a opacar sus intervenciones y el lujo y la soberbia, la tendencia de las estrellas de cine y de las grandes divas regresa a el catwalk de asfalto. Jungla urbana con sabor fourties para el próximo invierno y, lujo femenino y altivo.

Aunque, bien mirado… ¿Se fueron las estrellas de cine alguna vez del horizonte de la moda?

miércoles, mayo 16, 2007

Tiranos E Intransigentes Modistos


Cada modisto tiene en su interior escondido un gran intransigente. Coco Chanel ironizaba en privado con el escaso talento de la calle y Gaultier la contrariaba allá en los 90´s afirmando que la calle es a la par que creativa exigente y que para ella se desviven los modistos. Todos hablan de la calle, bien o mal y al final acaban rendidos a ella porque ¿Quién compra su logo? La calle, ¿Quién secunda sus propuestas? La calle ¿Quién alimenta sus deseos? La calle y además devotos de la moda en cada esqina veneran sus decisiones, la moda democrática aplaude sus talentos y la calle sienta y sabe como Chanel, Dior y Gaultier. A lujo parisino, a femenino corte, a sutil amarillo a juvenil corte.




Más que creadores se ganan a pulso el nombre de tiranos. ¿A quién se le ocurrió que a la mujer le gustan los leggings metalizados y parecer un androide? Se le ocurrió a Ghesquiére y todas le alaban añadiendo materia cósmica a sus diseños, otros dijeron que el stiletto había muerto, que la bailarina nos seguía situando a ras del suelo y que el calzado eran las plataformas pero que lejos de los arquetipos absurdos de los 80´s suenan a época futurista y se complementan con dorados brocados que Karl las imprime. Kart es un tirano y un dictador porque decide rememorar los clásicos y no mezclarse con el populacho pero luego aprovecha ese poder de la calle, esas nociones de estilo común que aprovechan los Sartorialitas y los múltiples objetivos que captan las instantáneas de la moda hecha asfalto, pero se rinde ante H&M y su moda democrática aunque, no apta para no famélicas y ahora su último pacto con el diablo es el tratamiento del enrevesado jean que hizo costura como ya hiciera Gaultier verdadero talento y enfant terrible de la Sacre Mode Parisina. Intransigencias de divo, suenan a cuentas que no cuadran.




Pero todos los diseñadores, en su afán por vestir a la mujer, la apresan en el consumismo capitalista del deseo y la superficialidad cuando, en realidad, la moda no lo es. Irónico, quizás pero ¿qué tiene que todos la siguen? Dior era un intransigente, no aceptaba la fealdad y era un crítico voraz e incansable, dirían en palabras relajadas, un Perfeccionista; luego tenemos a los enrevesados diablos que son temidos a escondidas y adorados por el universo como Ana Wintour que en su empeño por difundir el glamour y el estilo se ha convertido en personaje, personalidad y carácter en todos los sentidos. Donatella Versace, la de los altibajos o la más grande aunque esto último era motivo de burla entre la fashion press pues hablaban más de ella como su propia caricatura: Saturday Night Live que como una prestigiosa diseñadora. Los diseñadores no toleran modelos rellenitas, sólo famélicas pero llega Gaultier y saca a una rocambolesca Venus primitiva y le aplauden, llega Galliano y decide que con Eugenia, divina y santa, Silva va a salir a pasear un enano.. Nunca te entenderé y siempre te adoraré parece ser la consigna de las pasarelas en las que ¿Ya Está Todo Inventado? No, mon dieu, jamás…. Hussein Chayalan hace de las suyas y decide que el futuro es su gran baza y que la moda está mecanizada y que ya, dios, no jugamos a los robots… Ahora somos robots!

La moda nos sorprende y nos fascina. Nos extasia y nos encandila pero, reconozcámoslo, ¿llevan razón cuando dicen que los diseñadores que piensan en el futuro están desconcertados? O llevan razón o estamos en el futuro pero, aunque aplaudidos, la tecnología se queda en las fundas LV de la Generación IPOD y en Bang & Olufsne que, en mi corazón no porque siempre nos quedara Valentino… ¿O no?

martes, mayo 15, 2007

Nostalgias Parisinas


De grandes talentos hablan las revistas de moda y sueñan las fashionistas. Retumban en nuestros oídos la poesía de las santas firmas de la Sacre Couture parisina y conjugan comodidad y estilo a cada paso unísono de un tacón lejano, de un Cartier perdido. Dicen que sus estrofas huelen a Bvlgary e imaginan las dulces candelas de la imaginación presa en el hombre, del jolgorio hecho vestido, del diseño hecho mujer. La moda mueve un mundo superfluo y lírico, parasensorial y mágico en el que los mágicos placeres evocadores de la carnalidad, el erotismo lo infinito se encuentran en el horizonte convexo de la aguja, el cuero y el raso.



La sensualidad se hace visible al suave tacto de la seda y el raso esculpe a golpe delicado y sutil la feminidad más absoluta y eterna. La moda es el elogio a la belleza, Soneto a la mujer y rimas meláncolicas de la nostalgia del allure francés. Si Ghesquiére ha sido consagrado y tocado por la poderosa Wintour, el mundo de la moda cae rendido ante el último enfant terrible de la sacre y vieja moda. Sus composiciones destilan poesía y destierran fronteras, ya ven en él la personalidad de Galliano con aquellos toques del Poiret sensorial y del parnasianismo de Gaultier, enfant terrible por excepción. Si McQ no hubiese tatuado a sus modelos o revestido a las maniquíes de cuero, la Fashion Weeek no hubiera revivido y sin ella los sabores de la moda se hubieran visto perdidos entre las consagradas París y milán y las fashion victims.




A reclamo suena y aunque luchamos por el “Fashion Pero No Victim” ellos lo saben, y digo ellos hablando de esas oscuras maquinarias de la moda por las que la sombra de la comercialidad vuela y acecha. No acuso pero Karl Lagerfeld sale a la palestra y con él vuelven las medias tintas, femeninas pero con blazer, perlas pero de sport, clásicos básicos con última tendencia, Karl no se arriesga en Chanel, se consagra en Fendi con sus lujosos chaquetones que presentan más su lado vil y endiablado, todo afamado y con razón, que en el pueril acertijo que nos vende tras temporada. El tweed es tweed y lo sabemos pero el lo cubre de un engañoso adorno para revenderlo y es que el plagio ahonda en cada una de sus Chanel-collections porque sí querido y amado e idolatrado Kart, las perlas son perlas y reinterpretar, aunque tendencia, no deja de ser producto de una mente poco engrasada que no se arriesga porque aunque Gabrielle Chanel, la visionaria, ya dijera que “ El Día Que No Me Copien, Moriré”, lo tuyo es demasiado y el célebre LBD ya no está entre tus básicos sino que viene tamizado, oculto bajo cientos de logos de la marca consagrada. Rendido ante el status ma entendido de los nuevos ricos estadounidenses perdiste, querido y amado, el son de la vieja Europa siempre refinada siempre elegante porque como ya dijeran…

SIEMPRE NOS QUEDARÁ PARIS… (París y sus grandes: Galliano, Valentino, Ghesquiére… lsista limitada de talentos donde la imaginación abandona la mente y se hace patente en el lujo) Con ánimo de lucro en vez de con amor pero, siempre moda….